S.E. el Presidente de la República, Gabriel Boric Font, encabeza el Seminario Empresarial Chile-Corea

S.E. el Presidente de la República, Gabriel Boric Font, encabeza el Seminario Empresarial Chile-Corea

Gabriel Boric Font 2025-10-30 1.824 palabras Original ↗ Audio ▶

Muchísimas gracias a todas y todos los presentes. En especial a Jin Sik Yoon, muchas gracias por recibirme, por dar cuenta también de que este fue un viaje largo. Llevamos 35 horas aproximadamente viajando desde Chile para estar acá. Sin embargo, como bien decían quienes me antecedieron en la palabra, pese a la distancia física, esos 18.000 km de distancia que nos separan, de alguna manera también los sentimos cerca y me gustaría decírselos de una manera más allá de lo protocolar. Se ha hablado aquí de la importancia de la sociedad comercial que tenemos y me voy a referir en detalle a eso porque sé que es lo que nos convoca y las mesas que tendrán lugar posteriormente van a tratar principalmente sobre esto, pero hay más temas que nos unen.

Le agradezco mucho al presidente de KITA, el que haya mencionado estos versos tan famosos de Gabriela Mistral. A propósito de estas rondas de niños, pero que finalmente también son un llamado a la humanidad: “Dame la mano y danzaremos. Dame la mano y nada más”. Por eso les quisimos entregar este libro que está en vuestras bolsas de ProChile, porque este año se cumplen 80 años del Premio Nobel a Gabriela Mistral. Este es un libro que tiene parte de su poesía traducida íntegramente a vuestro idioma, a vuestra lengua, al coreano.

Porque lo que nos une no son solamente, como bien decía Natalia, los contratos o las divisas. Son también los actos humanos que conforman la cultura. Hablando de actos humanos, pienso, por ejemplo, que antes de partir, de venir a Corea veía en el velador de mi compañera el libro justamente “Actos Humanos” de Han Kang, la Premio Nobel de Literatura de hace poco, escritora coreana. O también pensaba en cómo el paso de la quinta a la sexta república en Corea y el paso de la dictadura a la democracia fue también un ejemplo en lo bueno y en lo malo para los caminos que se siguieron en Chile. Ustedes tuvieron elecciones democráticas en 1987 y nosotros enfrentamos el plebiscito con el que recuperamos la democracia en 1988.

Y se veía muy de cerca lo que estaba pasando en Corea, pese a esa distancia física. Tengo un niño de 8 años y se imaginarán que ese niño de 8 años habla intensamente de Corea. Uno se preguntará por qué. Bueno, las guerreras del K-Pop han hecho una marca en las generaciones más chicas que las nuestras y en cada lugar donde voy, en cualquier territorio de Chile, algún niño, alguna niña o algún adolescente me pasa alguna imagen de un artista coreano vinculado al K-Pop. Esto podría parecer superfluo, podría parecer banal, pero yo estoy convencido de que no lo es.

Porque los lazos entre pueblos que perduran son aquellos que van más allá del dinero y los que logran generar encuentros de espíritu. El día de mañana o pasado voy a tener la oportunidad de visitar un templo que data del año 570. ¿Cuánta cultura, cuánto tenemos que aprender de Corea? Resulta inconmensurable. Y por eso, a mí, cuando me paro frente a ustedes, me resulta insuficiente solamente hablar de comercio.

Queremos mucho más de Corea, también comercio, pero queremos mucho más, aprender de su cultura, que los ha llevado a donde están hoy. Cuando hace ya cerca de 20 años o más, vi la película “Old Boy” –que me imagino muchos de ustedes deben haber visto en su momento– y veíamos cómo ese cine coreano emergía con tanta fuerza, que hoy día es una de las industrias dominantes en el mundo junto con la India, con Estados Unidos, la verdad es que resulta sorprendente. Quiero insistir en ese punto, los sentimos más cerca de la distancia física que tenemos. También porque tenemos valores compartidos. Ustedes le han demostrado al mundo que mediante la educación y la innovación pueden transformar la historia de un país.

Se puede pasar, como bien decía Iván, de condiciones modestas de vida a condiciones materiales mucho mejores. Quiero decirles que esa senda es la que también nosotros como Chile estamos empezando a transitar. En particular en lo relativo a la innovación, a la inversión en tecnología. Pero sabemos que todavía no es suficiente. Y por eso cuando negociamos, cuando conversamos con ustedes queremos aprender de su transformación productiva también.

Contratos bilaterales, por cierto, estamos muy contentos de los MOU que firmamos recién con KITA, entre ProChile e InvestChile con KITA. Hay algo más interesante, cómo un país como el vuestro que pasó por tantas tragedias en el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, logra sobreponerse y en medio de un aislamiento geográfico –que nosotros lo tenemos por otras características, por la Cordillera de los Andes y el Océano Pacífico– logra convertirse en potencia mundial. A veces en nuestra patria cuando llamamos a soñar alto nos dicen que no seamos utópicos. Pero yo estoy convencido de que un país de 20 millones de habitantes como es el nuestro, un país mediano en el concierto internacional, tiene derecho a soñar alto. Corea es un país de 50 millones de habitantes aproximadamente y hoy día es referente en diferentes materias y todo el mundo lo conoce.

Nosotros queremos y tenemos la sana ambición que Chile también sea conocido por sus virtudes, por su literatura, por su poesía, por su industria, por su minería, por su innovación, por sus talentos, por sus universidades. Y, en particular, algo que nos une y que conversaremos con el presidente de Corea en la bilateral que tendremos el día de mañana, Chile tiene la oportunidad de contribuir en uno de los principales desafíos que enfrentamos como generación, que es la transición energética mundial para enfrentar la crisis climática que hoy día tenemos en el mundo. Somos el principal productor de cobre del mundo, tenemos las reservas de litio más grandes del planeta, somos líderes en energías renovables no convencionales. Y estamos avanzando en desarrollar una industria de hidrógeno verde con precios competitivos a nivel mundial, produciendo ya hidrógeno verde en nuestro país. Además, en los últimos años hemos consolidado nuestra posición como un epicentro digital en América Latina, con un sector de inteligencia artificial que ya es el más dinámico de la región y con planes concretos para la construcción de infraestructura digital.

Somos también –y la presencia de Iván y otros emprendedores así lo demuestra, y otros empresarios así lo demuestra– un sinónimo de agricultura moderna, sustentable, trazable que está en permanente proceso de modernización y que se vuelve cada vez más resiliente de mano de la tecnología. También estamos fortaleciendo nuestro ecosistema de innovación. Por ejemplo, la política de Startup Labs ha dado origen al primer hub nacional para empresas de base científica tecnológica que busca responder, en particular, a desafíos climáticos. Y estamos decididos como país a no dejar pasar las oportunidades que se nos presentan. Pero sabemos que eso no podemos hacerlo solos.

Y no queremos, aunque pudiéramos hacerlo solos. Porque si tenemos una convicción es que, en este mundo interconectado de hoy, nadie se salva por sí mismo. Tenemos que trabajar en colaboración, no en permanente competencia y amenaza. Por eso requerimos y buscamos alianzas con países como Corea, con quienes podemos intercambiar experiencias que aporten al desarrollo científico tecnológico de nuestro país y también –como decía antes–, al intercambio cultural. Queremos que empresas coreanas que ustedes representan participen activamente en los nuevos motores de crecimiento de Chile.

En el litio, en el hidrógeno verde, en la electromovilidad, en las energías renovables, en la economía digital. Permítanme contarles con mucho orgullo que nuestra capital, Santiago de Chile, es la ciudad del mundo donde transitan, fuera de China, más buses eléctricos en la actualidad. Y lo estamos llevando también a las regiones. Creemos que vuestras empresas pueden desempeñar un papel fundamental aportando inversión, pero también tecnología, conocimiento, formación. Por eso valoro especialmente la firma con KITA, los convenios que van a fortalecer nuestros lazos con Corea y van a abrir nuevas posibilidades para el desarrollo empresarial en Chile.

Muchas gracias, KITA, por la co-organización de este evento, por la asistencia a este evento que demuestra además su alcance nacional y un músculo empresarial que lo hacen posible. Además, en un contexto como sede de la APEC, donde me imagino que las empresas están siendo muy demandadas, muy exigidas. Por eso, para mí vuestra presencia hoy día acá la tomo honestamente como un honor. Pero hay ciertos intangibles, además de las industrias, que son importantes a la hora de tomar las decisiones de invertir en un país. Y el principal es la certeza jurídica, la estabilidad, la confianza de las instituciones.

Los países que logran desarrollarse en el largo plazo en el mundo, tal como lo han demostrado los Premios Nobel Acemoglu, Robinson y Johnson, son aquellos que desarrollan instituciones que son fuertes, que van cambiando con el tiempo y que se adaptan a los desafíos del mundo actual. Chile es uno de esos países. No somos un país perfecto, hemos enfrentado turbulencias sociales, desastres naturales, de los terremotos más grandes de los registrados en la historia han sucedido en nuestro país, en 1960 y 2010. Hemos tenido cambios políticos importantes, pero tenemos la convicción, sostenida ininterrumpidamente durante los últimos 35 años, que es, a través de la solidez de las instituciones, del respeto a la democracia, del valor intrínseco de los derechos humanos, que vamos a poder construir un país más igualitario e insertarnos en un mundo que es tremendamente complejo. En este mundo turbulento de hoy en día, donde el mismo comercio y sus reglas están siendo puestas en cuestión por parte de los países circunstancialmente más poderosos, nosotros decimos: creemos en el estado de derecho, creemos en el derecho internacional, creemos en el respeto de los contratos, creemos en el respeto entre países, en que es mucho mejor colaborar que humillar, en que es mucho mejor aprender del otro que aplastar al otro.

Y por eso nuevamente vemos en Corea a un socio actual, a propósito del tratado de libre comercio al que ya se hacía referencia, del año 2004 con el expresidente Ricardo Lagos, pero también un socio futuro con tremenda, tremenda potencialidad. Nuestra invitación, en definitiva, es a que miren a Chile como una plataforma de oportunidades por Chile en sí mismo, pero también para toda América Latina. Un laboratorio desde donde, en conjunto, ensayar nuevas tecnologías, desarrollar proyectos pioneros en energía, minería sustentable, servicios digitales. Un país con cuyo pueblo intercambiar cultura, experiencia, música, poesía, cine. Somos naciones con valores compartidos como la democracia, la apertura al mundo, la cooperación y el conocimiento como motores del progreso humano y social.

Juntos, países como los nuestros podrán enfrentar en el largo plazo los desafíos que tiene la humanidad. Sigamos construyendo una alianza de futuro, una alianza por la innovación, por la sostenibilidad, por la democracia y por el bienestar de nuestros pueblos. Muchísimas gracias a todos y a todas.

Fuente: Prensa Presidencia de la República · Publicado el 2025-10-30
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