Muy buenos días a todos y todas. Muchas gracias, ministro Gajardo por sus palabras y, sobre todo, a Margarita González por tener la valentía, la generosidad de compartir tu testimonio, el de tu familia que además representa a tantas víctimas a lo largo de la historia de Chile. Y, por cierto, por la tremenda lucha que han dado junto a tu esposo, junto a Paula, porque todas las víctimas de delitos cuenten con más apoyo, con más justicia, en nombre como tú dices de tu hijo, de Alejandro Martínez, que hoy Alejandro es famoso. Hoy Alejandro es famoso y no nos vamos a olvidar, y Chile no se va a olvidar de él. Esta ley es un paso clave para quienes son víctimas de delito.
Y yo quiero recalcar la entereza, la tremenda fuerza tuya, Margarita, para estar 17 años –casi la edad de tu hijo– luchando porque esto sea real. Luchando, cuatro gobiernos, porque vaya esto más allá del dolor personal, que el dolor personal se transforme en un apoyo para todas las víctimas. Y en este camino yo sé que te acompañó mucha gente. Algunos no, algunos dieron la espalda. Pero conversábamos antes y está acá el senador Chahuán que estuvo desde un comienzo, en su momento el senador Espina, también el gobernador en ese entonces de San Antonio, don Víctor Torres, me mencionaban al ministro Bulnes de ese entonces y todos los parlamentarios que están aquí presentes que apoyaron hoy día con el proyecto de ley.
Estuve hablando con Camila Rojas ayer que me estuvo contando detalles. Pero los que están acá tienen una particularidad. Ustedes los ve ahora y en general estamos permanentemente agarrándonos a coscachos, peleando. Schalper no para de pelear. Sin embargo, para los temas que importan estamos acá todos juntos.
Y en el Congreso eso, en las dos cámaras, de todos lados, nos juntamos y decimos: estas son las cosas que importan para Chile. Porque como usted me decía, las víctimas no son de un lado ni de otro, las víctimas son personas que merecen justicia y merecen acompañamiento durante todo el tiempo que dure el proceso. Usted y su familia me contaban de la hostilidad y soledad que vivieron. Paula me contaba cómo siendo madre, se convirtió en abogada de oficio, siendo que hoy día es una trabajadora social, pero que tuvo que hacer la pega de reconstruir lo que había pasado, de enseñarles a los abogados del momento para incluso alegar en la corte. Que tuvo que aprender los términos jurídicos de entonces.
Que pese a eso hubo muchas injusticias en el proceso respecto a quienes cometieron el delito. Que ustedes también siguen teniendo heridas en el corazón y sabemos que nada les va a devolver a Alejandro. Pero hoy día, Margarita, siembras y el legado de Alejandro es esto que es tremendamente importante. El ministro Gajardo ya se ha explayado respecto en qué consiste este proyecto. Yo sólo puedo decir que hoy día es posible y es un derecho de las víctimas tener atención integral jurídica, pero también psicológica, también social.
Lo hemos visto con otras víctimas de delitos de diferentes características. Me acuerdo –y está acá la alcaldesa de La Pintana– una de las primeras actividades que tuvimos allá en diciembre de hace 4 años fue con víctimas de delitos violentos en La Pintana, víctimas de homicidio. Me acuerdo una madre que falleció por una bala loca, una guagüita que falleció por una… ¿Cuánto? ¿nueve meses? Sí, embarazada.
Y gente que se tuvo que ir de sus hogares porque no se podía vivir ahí y que muchas veces enfrentaron una hostilidad muy grande del sistema. Está aquí el alcalde de San Joaquín, que también me ha compartido experiencias parecidas. Y la verdad es que nadie se imagina que puede ser víctima de un delito hasta que sucede. Como usted decía, Alejandro era un joven sano, a quien no conocían ni siquiera quienes lo atacaron, lo atacaron por “error”, estaban buscando otra persona y les cambiaron la vida en “un terremoto grado 10” como usted dice. Y esa fuerza de la naturaleza la convirtieron en esta defensoría, que hoy día va a estar en todo el país.
Tiene un plazo de implementación, como bien decía el ministro Gajardo, pero al final del día en todo Chile va a haber una atención, una defensoría a todas las víctimas y un apoyo y una contención. Me decía la familia que necesitaron mucha contención y no la tuvieron de las diferentes instituciones, que algunos no les creyeron en un primer momento y que, sin embargo, gracias a su resiliencia lograron salir adelante. Se van a mejorar estándares de calidad, mecanismos de control en la atención a todos los usuarios, asistencia jurídica especializada en ámbitos como el laboral, familiar, derechos humanos que van a profesionalizar la atención. Ustedes vieron que esta ley la firmaron varios ministros y eso es porque se unen diferentes reparticiones del Estado para poder concentrar el apoyo y que sea más eficiente. Este proyecto de ley lo presentó en enero del año 2021 el gobierno del ex Presidente Sebastián Piñera.
Nosotros tomamos esa posta y hubo una discusión respecto a los recursos e ingresamos una indicación que permitió tener los recursos necesarios. Pero lo que quiero destacar es que estas cosas se van complementando. Y esa ha sido la agenda de seguridad que hemos desarrollado durante el Gobierno. Una agenda que va desde la Ley Antinarco hasta la Ley contra el Robo de Madera, hasta la Ley Antiterrorista, la que restringe los Funerales de Riesgo, la Ley de Seguridad Privada. Que pese a las disputas que hay en el día a día, al final hemos reforzado la capacidad del Estado de Chile de hacer frente a la delincuencia y lo hemos hecho de una manera seria, responsable, pensando también en las víctimas de los delitos y pensando en cómo –con lo que funciona– combatir a la delincuencia en todos sus frentes.
Quiero nuevamente destacar que esta ley, que llevaba muchos años debatiéndose, logra salir adelante porque logramos ponernos de acuerdo y logramos dejar de lado nuestras diferencias. La política es buena cuando logra justamente estos acuerdos. Ahí es cuando le hace sentido, ahí es cuando una persona como usted, humilde, trabajadora, técnica en educación de párvulo, que trabajó toda su vida, con su familia, que pasó muchas penurias. Donde me contaba los problemas de salud que tuvo don Víctor. Cómo su hija, madre joven, logra también salir adelante estudiando una carrera y hoy día es trabajadora social.
Cómo una familia logra salir adelante y cómo la política les responde cuando somos capaces de ponernos de acuerdo. Eso es, al final del día, lo que nos convoca: Chile, todos los chilenos y chilenas. Sabemos que el combate a la delincuencia tiene muchos frentes. El endurecimiento de las penas cuando corresponde, el fortalecimiento de las policías, el apoyo a las víctimas, el fomento de la cultura y del deporte, la mejora de la educación, la recuperación de los barrios, todo eso se va engarzando para construir una sociedad mejor, una sociedad más cohesionada, una sociedad donde la gente se sienta segura. Estamos avanzando en esa dirección, hoy día la seguridad es la principal preocupación de los chilenos, como Gobierno no lo olvidamos y en eso estamos trabajando firmemente.
Muchísimas gracias, Margarita, muchísimas gracias, Víctor, muchísimas gracias, Paula, Nicole, muchísimas gracias a toda tu familia, porque han logrado que, pese a la pena, el recuerdo de Alejandro permanezca para siempre en todas las víctimas y que el Estado se haga cargo del deber que le corresponde. Muchísimas gracias.