En este momento se siente como uno más, una más que está siendo parte de un concierto, de una actividad. Quiero decirles que son mucho más que eso. Que hoy día desde este lugar, cuando uno ve esta plaza llena bajo esa bandera chilena que nos pertenece a todos, con La Moneda detrás, pienso en la hermosa patria que tenemos, en la hermosa juventud que tenemos, en el hermoso futuro que tenemos. Y sé, queridos y queridas, que Gabriela Mistral también sintió eso y lo sintió recorriendo Chile entero. Porque Gabriela cultivó desde los lugares más recónditos, cultivó lo público.
¿Y qué es lo público sino el encuentro entre distintos? El encuentro entre distintos que comparten un amor común, que al final del día no es otra cosa que el amor por la humanidad. No importa el color, no importa la raza, no importan las ideas. Es el amor por la humanidad lo que mueve a Gabriela. Ayer en la noche mi compañera Paula me leyó un extracto de un discurso de Gabriela en Montevideo y a mí me gustaría leerles una parte muy cortita.
Que dice: La poesía es en mí sencillamente un rezago, un sedimento de la infancia sumergida. Aunque resulte amarga y dura, la poesía que hago me lava de los polvos del mundo y hasta de no sé qué vileza esencial, parecida a lo que llamamos el pecado original, que llevo conmigo y que llevo con aflicción. La poesía como infancia, la poesía como canto, la poesía como llanto, la poesía como ruego, la poesía como salvación. La poesía como grito, la poesía como flecha, la poesía como volcán, la poesía como erupción, la poesía como perdón. La palabra como promesa, la palabra como viaje, la palabra como Chile, la palabra como tú, la palabra como nosotros.
Gabriela está en todas partes y hoy día la estamos celebrando en una plaza pública. En todo Chile se está celebrando, pero no sólo a ella. Al final Gabriela Mistral, a quien recordamos con cariño, con admiración, nos da también una linda excusa para celebrar a la cultura, para celebrar a la tierra, para celebrar a la mujer, para celebrar a los campesinos de Chile. Gabriela Mistral nos da la excusa para celebrar el arte, para celebrar la poesía, para celebrar el encuentro, para estar contentos de ser Chile, para estar orgullosos de ser Chile. Yo les digo desde aquí, frente a La Moneda, pero a todo Chile que estamos orgullosos de ser chilenos, que Chile es un gran país, que el país que imaginó Gabriela, lo estamos creando día a día.
Que los artistas que han pisado este escenario, que las artistas que han pisado este escenario se merecen a un Chile que los quiera, que los abrace. Que nosotros nos merecemos querernos y abrazarnos, y yo les dejo un abrazo gigante y mi agradecimiento eterno por todo lo que han hecho. Un abrazo, que les vaya muy bien.