Muy buenos días, a todos y a todas. Antes de iniciar estas palabras por el tema que nos convoca –que es esta alegría, esta emoción de la casa propia, la casa digna– quiero destacar un importante operativo que realizamos esta madrugada en distintos recintos penitenciarios del país, porque es un operativo que lleva mucho tiempo de preparación y coordinación entre diferentes instituciones del Estado, empujado por nuestro Gobierno en conjunto con la Fiscalía, con la PDI, con Gendarmería de Chile. Se llevó a cabo para desbaratar una red de tráfico de drogas, de cohecho, lavado de dinero, soborno y asociación ilícita. Y tuvo éxito. El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo, y el de Seguridad Pública, Luis Cordero, estuvieron monitoreando durante esta madrugada desde el cuartel general de la PDI todo este procedimiento.
Me escribieron hoy día a las 5:41 de la mañana para contarme que habíamos logrado llevar adelante este procedimiento con éxito y sin violencia. Y, por lo tanto, quiero dar cuenta de que cuando la pega se hace bien, cuando la pega se hace con gestión sin atajos, y se hace con seriedad, rigurosidad y con cooperación conjunta de los diferentes organismos, el combate al delito es efectivo. Con inteligencia, sin atajos y con mano firme. La existencia de esta red es de la mayor gravedad y la capacidad de reacción de nuestras instituciones para investigar y llevar adelante una operación de esta envergadura es algo que, como país, nos debe enorgullecer. Había funcionarios que habían caído en redes de corrupción, pero yo quiero destacar –y creo que es importante que la comunidad lo sepa– que esta operación se hizo con Gendarmería, que la misma Gendarmería de Chile atacó y apresó a los elementos que habían caído en corrupción.
Por lo tanto, es una señal muy fuerte para todas las instituciones, para todos los poderes del Estado. Porque donde hay un corrupto hay muchos más honestos. Donde hay un corrupto hay muchos más que confían en que el Estado va a cumplir su labor. Y, por lo tanto, a quienes caigan, a quienes se tienten por estas redes de corrupción sepan que no les va a ir bien, que los vamos a encontrar, que los vamos a juzgar. Y que finalmente las instituciones prevalecerán como hoy día lo hace Gendarmería de Chile.
Muchas gracias a la PDI, al Ministerio Público, a Carabineros, a Gendarmería, a nuestros ministros de Justicia y Seguridad Pública por los resultados obtenidos hoy en esta operación que, desde el Gobierno, estuvimos empujando. Ahora entrando a lo que nos convoca, quiero saludar a todos quienes están presentes aquí, en especial a las 47 familias que hoy están viendo como este sueño de contar con una vivienda propia se hace realidad, con la emoción que ustedes mismos han demostrado. Porque cuando me mostraba su casa Raúl con su compañera, cuando me mostraba su casa Marcela con su hija de 17 años que pasó a cuarto medio recién –¿dónde está tu hija? Está por ahí, allá está, la menor– estaban contentos, estaban orgullosos. Estaban orgullosos porque en el caso de Marcela la casa se adecúa a sus necesidades, que tiene necesidades especiales, ella tiene una discapacidad.
Me mostraba cómo iba a poder desplazarse en la silla de ruedas, cómo el baño estaba adecuado a sus necesidades. Raúl me decía que lo que más le gustaba de la casa es que ellos iban a poder pintar el interior porque le van a dar su propio sentido de pertenencia, su identidad. Y que, además, me decían ambos, que son casas dignas, que son casas de las cuales se sienten orgullosos. Y como además Erika ha cumplido un rol tan importante que se nota que te quieren –por lo tanto, se nota que haces bien la pega– hay que preocuparse ahora de mantener a la comunidad organizada. Porque los barrios organizados donde los vecinos se conocen, donde cuando falta algo se lo prestan, donde cuando hay alguna emergencia colaboran, son barrios mucho más seguros, son barrios mucho más felices.
Ojalá tengan espacios para compartir, cuiden los espacios comunes. Hagan sus asaditos en conjunto. Celebren en conjunto esta alegría de tener esta casa propia. Pero lo que está estamos haciendo aquí con estas 47 viviendas, algunos dirán: qué poco, ¿por qué el Presidente viene para acá? Bueno, porque cada vivienda, la felicidad de cada familia es importante para nosotros como Gobierno.
Pero lo que estamos haciendo aquí no es lo único. Ya hemos entregado 2.500 viviendas en Quilicura y hay 2.400 viviendas más en construcción que seguramente gran parte de ellas le tocará inaugurar al próximo gobierno. Porque así son las políticas de Estado serias y responsables, trascienden a los gobiernos de turno. Yo le quiero agradecer también en especial al ministro Carlos Montes porque sin su empuje, sin su porfía, sin su resiliencia, el Plan de Emergencia Habitacional –que ya lleva más de un 91% de cumplimiento– no habría podido salir adelante. A ti, ministro, a todos tus equipos, a la gente de los Servius Regionales, de verdad, mis respetos.
Yo admiro tu trayectoria y tu trabajo. Quiero decirles que este Comité Santa Olga, que hoy día no voy a decir que termina su trabajo porque empieza una nueva época, se construyó gracias al esfuerzo de vecinos y vecinas que –como decía la alcaldesa, que también ha sido muy importante en este y todos los proyectos que hemos sacado adelante. Gracias, de verdad, Paulina, por toda la pega que has hecho acá en la comuna– es importante seguir trabajando juntos, seguir luchando por una vida digna, por una vida feliz. Que los espacios públicos sean de la comunidad, recuperar todos los espacios públicos para la gente trabajadora honesta, para los niños que como Francisco que está emocionado ahí salgan del celular y estén más en la plaza jugando con los amigos. Estas además son viviendas que se han hecho bajo el método industrializado.
Se demoraron un año en ser construidas. Y eso es una muy buena noticia porque da cuenta de que, en nuestro Gobierno, que hemos ido poco a poco avanzando en la industrialización de las viviendas y en el futuro se va a poder construir más rápido. Acá hay que hacerse cargo de diferentes dimensiones de la crisis de vivienda a nivel nacional. Y cada realidad tiene diferentes soluciones. Quiero que sepan que desde el Gobierno lo hemos abordado con responsabilidad, con sentido de urgencia, con sentido de realidad y trabajando con todas las instituciones para poder sacar esto adelante.
No hay atajos. Acá hay diferentes ventajas. Se reducen los tiempos de construcción, hay confort térmico y acústico, se reducen los impactos ambientales, mejora la seguridad en el sitio de la construcción y, además, se les da la oportunidad a los vecinos de darle identidad propia a sus propias viviendas. Por eso yo estoy orgulloso, pero lo que más me pone orgulloso es la felicidad de ustedes y saber que, como Gobierno, les hemos cumplido y que desde donde nos toque estar vamos a seguir trabajando juntos por la felicidad, por la dignidad del pueblo de Chile. Muchísimas gracias, es realmente un honor estar con ustedes el día de hoy.