Muy buenas tardes a todas y a todos los presentes. También a la gente que está allá afuera, que no pudo entrar, un abrazo grande. Vamos a ir a saludar después, no se preocupen. Gracias, Rafaela. ¿Dónde está Rafaela?
La perdí, ahí está. Gracias, Rafaela, porque cuando uno te escucha inevitablemente me viene a la mente como éramos hace, no sé, con Juan, con la Dani, hace 25 años, hace no tanto tiempo. Y esa fuerza que tienes, esas ganas de participar que muchas veces nosotros chocamos con paredes que no se abrían y tuvimos que romperlas. Y saber que ahora hay espacios institucionales para que puedas participar, para que puedas expresar tus inquietudes –y que en nuestro Gobierno esté sucediendo esto– la verdad es que me alegra y enorgullece profundamente, y tus palabras tienen muchísimo, muchísimo sentido. Gracias al gobernador regional, al alcalde, a todos quienes están aquí presentes, sobre todo, a los trabajadores y trabajadoras del museo que, bajo la dirección de Romina, pero todos los trabajadores nos hicieron un tour precioso, precioso, con una vocación, con una energía que de verdad dan ganas de aprender más.
Y yo les decía recién que cuando un niño, una niña, una persona mayor, quien sea, un turista visite ese lugar y los escuche a ustedes, va a quedar enamorado de la Región de Atacama porque lo hacen con una pasión que es contagiosa. Y los quiero invitar, en particular, a después de todo el recorrido tomarse el tiempo para detenerse en la última estación del museo, que es la de las constelaciones. Para que esto no sea sencillamente como funciona mucho el tiempo hoy día, como de andar escroleando, digamos, andar pasando por el celular y pasar rápidamente de un lugar a otro para contar que estuve ahí, pero no estuve ahí realmente. Creo que el último espacio de este museo nos da la oportunidad de cuajar toda la información que tuvimos, de pensar un poquito, de tratar de entender que somos parte de una historia más grande que nosotros mismos. Este museo es para aprender, pero como bien decían acá, es para sentirse parte de algo y salir de la lógica individualista de nuestras vidas.
Somos parte de una historia que nos precede, que es gigante, y que no remite solamente en la humanidad y es lo que expresa justamente este museo. Acá la vida humana data de hace aproximadamente 13 mil años, pero la historia de la Región de Atacama se fue forjando hace millones de años y eso es lo que explica parte de la riqueza inmensa que existe en la Región de Atacama. Y parte de eso se explica de una manera realmente didáctica, impresionante, de una manera muy entretenida, de una manera muy comprensible en este museo. Yo quiero felicitar no solamente al arquitecto, sino a toda la gente que hizo el diseño del museo, porque en verdad es muy estimulante. Yo recuerdo de niño chico haber ido al Museo Maggiorino Borgatello de Historia Regional allá en Punta Arenas, con mi nono.
Y para mí ver las representaciones de los aónikenk, de los yaganes con una profundidad, o sea, no solamente la información puesta en una pared, sino con algo de interacción, me daban muchísimas ganas de aprender. Pero teníamos poco acceso a la cultura en esa época, por lo menos en la región de donde yo vengo, que es en Magallanes, teníamos poco. Y cuando fui por primera vez a Trelew en Argentina, en la provincia del Chubut, y fui al Museo de Dinosaurios de Trelew, quedé absolutamente alucinado. Y hoy día cuando veía los dientes del Megalodón acá, me sentí ese niño de 9 años, volviendo a imaginar el mundo que nos antecedía. Este lugar está precioso y además es un lugar que trata con mucho respeto y que no busca adoctrinar, sino que te invita a preguntarte respecto de los conflictos también que hay en la propia historia.
La revolución de 1859, la misma llegada de los españoles, el intercambio entre los pueblos originarios y los españoles que llegaron a mediados del siglo XVI. Cómo se funda la República, la importancia que tiene Atacama. Veo ahí a un joven con un jockey de la bandera de Atacama. Yo creo que Atacama y Magallanes son los únicos lugares que portan con orgullo su bandera regional, hay una identidad regional muy fuerte acá. Yo ando con la mía siempre.
Entonces, este regalo, este museo regional que no parte de cero porque es la continuación de aquel que estaba en la histórica casa de los hermanos Manuel Antonio y Guillermo Matta Goyenechea, que entiendo que también fue la sede de la Escuela Normal de Copiapó y que contaba esta historia. Pero hay un mundo de diferencia respecto de cómo está expresada acá y no me cabe ninguna duda que los colegios y los estudiantes se van a reconocer. Ojalá los estudiantes de todos los liceos de Atacama puedan venir para acá, de todas las escuelas de Atacama. Un paréntesis –disculpen la digresión–, qué bueno que echamos al director del SLEP porque no he conocido a persona más descriteriada, de los descreídos más grandes que he visto. Pero la educación pública de Atacama se merece lugares como este.
Vengo llegando de Inca de Oro. En Inca de Oro hay una pequeña escuela. Los chicos de Inca de Oro tienen que venir acá a conocer parte de esa historia, de Diego de Almagro, de todas las localidades, aunque sean las más pequeñas, porque acá hay mucha, mucha, mucha riqueza. Además, este es un lugar que, como hemos visto con la ciudadanía que está fuera, invita al encuentro porque se conjuga bien con la Alameda de Copiapó, con el centro cultural, con la sala de Cámara que están al frente, lo que va a permitir potenciar la actividad de este sector. Y lo vuelve inmediatamente un sector más seguro.
Lo vuelve un sector donde hay vida. Lo vuelve un sector donde dan ganas de encontrarse. Además, acá seguramente este espacio va a ser evento para tocatas, para declamaciones de poesía, para presentaciones de libros. Aprovechémoslo, llenémoslo de vida. Como decía tanto Miguel como Maglio, Atacama es una región que tiene una enorme riqueza, pero muchas veces en las dinámicas que generan los lugares con mucha riqueza natural, esa riqueza no termina quedando en el territorio.
Y se generan tensiones, por ejemplo, cuando en la minería hay dinámicas en donde mucha de la gente que trabaja no vive acá. Entonces, ¿qué pasa? ¿Dónde va a parar la riqueza de Atacama? Esa fue una de las preguntas que nos hicimos cuando, bueno, desde mucho antes, pero que invité a nuestros colaboradores a hacerse rápidamente cuando llegamos al Gobierno y tuvimos la convicción de que había que impulsar un Royalty a la Minería. Y hubo un sector de los grandes empresarios que nos dijeron que no, por ningún motivo, que esto iba a generar una desinversión en minería y estaban equivocados.
Porfiamos y lo sacamos adelante. Y sacamos adelante el Royalty y hoy comunas como Tierra Amarilla, comunas como Vallenar que renovó toda su flota vehicular, la Municipalidad de Caldera que compró una ambulancia para el SAR, tantas comunas, acá mismo la comuna de Copiapó, que han mejorado sus ingresos gracias al Royalty a la Minería, que nos dijeron que era imposible y lo sacamos adelante. Porque al final gobernar no se trata sencillamente de hacer lo que otros te dicen que es posible. Es ir corriendo esas barreras en función de mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo, en función también de una visión de sociedad y la nuestra es una sociedad más cohesionada e humanitaria, donde haya derechos asegurados a todas las personas por el sólo hecho de ser personas, sin discriminación alguna, que no son objetos de negocio, como tienen que ser la educación, las pensiones, la salud. Por eso también hemos avanzado con el plan de vivienda, con el Plan de Emergencia Habitacional, y acá hemos tenido muy buenos resultados, ya lo hablaban tanto el alcalde como el gobernador.
El ejemplo de eso es el proyecto Kaukari, justamente frente al parque del mismo nombre, porque además no son sólo casas, son áreas verdes que también junto con este museo fue reconocido con un premio al aporte urbano. Y así otros hitos para la región como el Hospital de Huasco, el Hospital de Diego Almagro donde estuve recién, el que Copiapó se haya convertido en la primera ciudad de Chile con una flota 100% de buses eléctricos, que en verdad es un orgullo para la región. El que estemos construyendo el centro oncológico, que ya lleva cerca de un 20% de avance y que le va a tocar inaugurar al próximo Gobierno y en buena hora porque estas son políticas de Estado. En materia de salud mental también hemos estado trabajando firme. Para qué decir lo de la Red de Salares Protegidos y la riqueza que se va a generar en torno al litio, pero riqueza no solamente en el sentido de la plata, también en el sentido de la plata, sino en el conocimiento que vamos a generar con el Instituto Nacional de Litio y Salares que tiene sede acá, en la Región de Atacama y también en la Región de Antofagasta, porque creemos en la descentralización.
Más conocimiento, más riqueza, más conocimiento y también mayor protección a la hermosa biodiversidad de esta región. Una de las personas que exponía en una de las salas me decía que hay quienes dicen que en la Región de Atacama no hay nada –siempre lo dice Cristina Dorador– o que el desierto es un lugar muerto. Vengan al Museo Regional de Atacama para ver cuán equivocados están, porque Atacama está poblado de vida. Y este lugar hoy día lo demuestra. Atacama contribuye muchísimo al crecimiento de Chile.
Quiero decirles que estamos agradecidos de esta región, orgullosos de esta región, enamorados de esta región. Muchas gracias a todos y a todas, un honor estar con ustedes hoy día acá.