Muchísimas gracias por las estimulantes y tremendamente desafiantes exposiciones que hemos visto. Antes de entrar en materia y el motivo por el que estamos acá, considerando que también en este momento, pese a que es muy temprano nos están viendo en Chile, me gustaría referirme brevemente a un tema de contingencia. Quiero contarles que he estado en permanente contacto y coordinación con la ministra del Interior, Carolina Tohá y el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, producto de las fuertes lluvias que han afectado a la zona centro-sur de Chile, en particular en la Región del Biobío. Es por ello que durante ayer decidimos decretar zona de catástrofe para toda la Región del Biobío, lo que nos permite disponibilizar mayores recursos para poder ir en ayuda de todas las personas que están siendo damnificadas y operar más rápido con los servicios públicos para llegar con celeridad a todos los servicios afectados por la emergencia. Todas las autoridades locales están desplegadas.
Además, le encargué a la ministra de Obras Públicas, Jessica López, y al subsecretario de Interior, Manuel Monsalve, que estén en terreno verificando que los servicios estén funcionando adecuadamente. Evidentemente, éste es un imponderable, pero como Estado tenemos que estar presentes y así lo estamos. Además, quiero informar que, por el resguardo de todas y todas, el Ministerio de Educación informó de la suspensión de clases para toda la Región del Biobío y para algunas comunas de las regiones del Maule, Ñuble, Araucanía y Los Ríos porque el sistema frontal va a ir avanzando hacia el norte, llegando incluso a la Región Metropolitana. Hago también un llamado muy explícito a las personas a atender los llamados de evacuación y las alertas del SAE. La responsabilidad de que no tengamos víctimas fatales, de que las afectaciones sean las menores posibles es compartida.
Desde el Estado tenemos que cumplir nuestro rol, pero es importante también que las familias y las personas que reciban alerta cumplan con las instrucciones de las autoridades. Esto es clave a la hora de salvar vidas. Como Gobierno, independiente de dónde estemos, seguimos monitoreando y estamos atentos a nuevas medidas que se requieran en las zonas afectadas, en las provincias afectadas y vamos a estar ampliando el despliegue de las autoridades y servicios en terreno. Tengan la certeza que recursos no van a faltar para poder atender las necesidades de la urgencia que se está viviendo. Hay un Estado desplegado que está activo en terreno y va a estar permanentemente movilizándose para apoyarles.
Y acá, desde esta gira que como ustedes han podido ver es tremendamente importante para el desarrollo del país, de todas maneras, seguimos pendientes de lo que está pasando en nuestra patria. Una pequeña reflexión. Una de las cosas de las que hemos hablado en esta gira es, justamente, cómo enfrentar la crisis climática en conjunto. Con el presidente de la Gobernación de Baviera, con quien tuvimos una reunión en la mañana, me contaba que hace un par de días tuvieron grandes inundaciones también en Baviera donde incluso, si mal no recuerdo, seis fallecidos. Le preguntaba si esto era común, me decía que cada vez más y que es producto de la crisis climática.
Y parte importante de lo que se ha tratado esta gira en Europa, en Alemania primero, después en Suecia, tiene que ver con cómo enfrentar en conjunto la crisis climática que, como hemos visto, no tiene fronteras. Y tal como está afectando hace unas semanas en Alemania, nos está golpeando también en Chile. Dicho esto, y entrando en la materia y el motivo por los que estamos acá, quiero contarles que antes de estas estimulantes exposiciones tuvimos la oportunidad, con parte de la delegación, de recorrer el makerspace, que es un lugar realmente increíble donde personas pueden imaginar, pueden crear, pueden construir juntos un futuro más próspero. Me sorprendió, por ejemplo, una de las iniciativas que tenía que ver con el cuidado, a propósito de lo que estamos desarrollando en Chile, que es entender a los cuidados como uno de los pilares de la seguridad social, había una tecnología centrada en un robot para poder justamente atender a personas necesitadas de cuidado desde cualquier parte del mundo. Una tecnología bien impresionante que, además, está bajando los precios y que vamos a tener en consideración donde nosotros también hemos incorporado ciertos elementos de inteligencia artificial para el Sistema Nacional de Cuidados.
Y ahora, sin lugar a dudas, uno queda con la iniciativa de ir más lejos. Visitamos laboratorios de electrónica, talleres que ponen a disposición equipos y maquinarias que, de otra forma, muchos no podrían acceder, gran parte de ellos con financiamiento público. Así, se va a democratizando el acceso a la innovación y el emprendimiento. Y es que uno, después de ver esto, queda con la convicción que estimular la creatividad y la innovación, facilitar el acceso a herramientas y formación, favorecer el emprendimiento y apoyar el talento local es, también, una forma de ejercer la democracia y mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos. Esta gira también nos ha permitido conocer empresas que están generando impactos reales en la sociedad como, por ejemplo, Paltech que está haciendo patria aquí, en Alemania, con soluciones innovadoras en el desarrollo sostenible de la agricultura.
Quiero decirles a algunos de quienes han expuesto justamente en este Summit, que nos llenan de orgullo ver cómo el talento chileno se puede expresar, desarrollar, crecer y crear soluciones, como bien decía uno de los expositores, que son globales, que van más allá de la frontera. Y nos desafía también a entregar más apoyo desde Chile para que este tipo de iniciativas puedan crecer. Me alegraba mucho ver los símbolos de Corfo, de ProChile, de algunas universidades como la Universidad Austral y la Universidad de Chile en parte de las empresas que se están desarrollando diferentes productos e innovaciones aquí. Creo que podemos ir mucho más lejos. Chile y Alemania, en particular con el Estado de Baviera, compartimos una visión común respecto del rol fundamental que juega la innovación al desarrollo tecnológico y el emprendimiento como motor de crecimiento.
Una de las cosas con las que me quedo de la reunión que tuvimos con las autoridades de Baviera es esta mezcla o síntesis que se logra hacer entre tradición e innovación, que me parece muy virtuosa. Chile es un país que también tiene tradiciones muy arraigadas, que estamos orgullosos de nuestra identidad patria y que, a la vez, hemos logrado ir convirtiéndonos en las últimas décadas en un hub tecnológico para toda América Latina. Qué bonito era ver, y eso es algo que se tiene que expandir al resto de América Latina, cómo muchas de las iniciativas cuando pensaban en América Latina, en particular en América del Sur, pensaban en Chile. Y eso tenemos que ser capaces de hacerlo combinando las ventajas comparativas que tenemos como país, como también nuestra cultura, nuestro capital humano, nuestra gente, nuestro pueblo, nuestra innovación, nuestro conocimiento. Somos conscientes, además, que la transformación productiva requiere de un Estado activo que tenga una mirada estratégica.
En esto los gobiernos no pueden ser neutrales, los gobiernos y las autoridades políticas es importante que tengan esta visión y para tener esta visión hay que poder mirar más allá de las fronteras propias. Por eso estos viajes son importantes, por eso estas conversaciones son importantes porque si uno se queda mirando sólo lo que alcanza a dimensionar nuestra experiencia material en la contingencia del país, la verdad es que nos estamos perdiendo un montón de oportunidades. Recordemos y pensemos que Alemania es un país que en los años 50 era tremendamente pobre, que está prácticamente destruido y que, con mucho trabajo, pero también con una visión de Estado de largo plazo logró salir adelante y hoy es la tercera economía mundial. Parte importante de eso, que en un comienzo se hizo con trabajo muy duro, con mano de obra y, además, con muchas limitaciones internacionales, después tuvo que ver con la inversión en ciencia, en tecnología, en educación. Y eso es algo que sabemos en Chile, pero donde tenemos que ponerle, como decimos en nuestra patria, más pino, más empeño, porque no vamos a poder tener un desarrollo que sea sostenible en el futuro si es que no invertimos en ciencia y tecnología, si es que no invertimos en más educación, si es que no modernizamos el Estado.
Por eso el poder ver cómo interactúa el mundo privado con el mundo público acá en Baviera, como también pudimos conversar en Berlín con empresas privadas, es tremendamente estimulante para el desarrollo de nuestras economías locales. Hoy aquí en el Munich Urban Colab estamos viendo un ejemplo de colaboración virtuosa entre el sector privado y el público y, además, el mundo académico que sirve de inspiración para proyectos similares que estamos llevando a cabo en Chile, como el caso del Startup Campus del Gobierno de Chile, a través de la Corfo, que lanzamos a propósito de los 85 años de la Corfo en un acto en La Moneda hace un par de semanas. ¿Y cuál es la gracia de esta iniciativa del Startup Campus del Gobierno? Es que utiliza parte de los recursos que estamos adquiriendo, que estamos generando con el litio chileno para poder apoyar emprendimientos basados en desarrollo científico-tecnológico que busquen resolver desafíos de adaptación, mitigación y resiliencia frente a la crisis climática, a la cual Chile está tan expuesta. El objetivo de esto es posicionar a nuestro país como uno de los principales hubs de innovación y tecnología de la región.
Esto es muy importante porque generalmente las rentas de los recursos naturales han sido utilizadas, y se puede entender el motivo en su momento, para gasto corriente. Y la verdad es que parte de los recursos naturales tenemos que utilizarlos para solucionar las urgencias de nuestro país. En Chile todavía existe muchísima gente con tremendas necesidades, que le cuesta llegar a fin de mes y que tenemos que estar permanentemente apoyándolas, tenemos que mejorar nuestro sistema de salud, tenemos que incrementar las pensiones, tenemos que asegurar derechos sociales. Nos propusimos como Gobierno construir 260 mil viviendas, pero el déficit es más del doble. Por lo tanto, es importante el gasto social, pero también tenemos que pensar en cómo parte de los recursos que obtenemos a partir de los recursos naturales que, afortunadamente, tenemos en nuestra patria como el litio, el cobre, el molibdeno, las energías renovables no convencionales, las invertimos en innovación y en tecnología para poder multiplicar esa riqueza y esas soluciones efectivas que pueden mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo y, además, soluciones globales para todo el mundo.
Y acá hay algo importante de entender que, generalmente, es muy difícil para quienes tienen visiones cortoplacistas y tiene que ver con la resiliencia al fracaso. Me imagino que entre las empresas que llegan acá hay muchas que, seguramente, no pueden o no llegan a crecer y que lo intentan una y otra vez de diferentes formas. En Chile hay una mala costumbre de juzgar los resultados muy a corto plazo. Creo que uno de los ejemplos que tenemos que tomar de acá es que las inversiones en tecnología pueden ser muy rentables, pero para que sean rentables se requiere de un ecosistema de innovación, conocimiento y de inversión en tecnología que da sus resultados en el largo plazo. Para eso, tenemos que potenciar muchísimo a nuestras universidades.
Por eso, hemos invitado, por ejemplo, la rectora de la Universidad de Chile a ser parte de esta gira, porque parte importante del financiamiento que hemos visto para que estas empresas se desarrollan en Alemania, en una región que está gobernada por un partido de lo que en Chile se entendería como centroderecha, es público, el financiamiento es público. Por cierto, entra en colaboración permanentemente con el sector privado y hay una síntesis virtuosa, pero desde el Estado hay una visión de inversión de largo plazo en tecnología e innovación. Y eso es algo en lo que, en Chile, durante demasiado tiempo, ha habido mucha resistencia y es una resistencia que tenemos que romper para dar el salto y adecuarnos a los desafíos que tenemos en el siglo XXI. Ahora, las alianzas globales y la internacionalización son elementos cruciales para el éxito de las empresas como la que hemos tenido el privilegio de conocer hoy, por ejemplo, Berking Biotechnology o Neosensing, empresas presentes en este evento gracias a las cuales y, producto del acuerdo bilateral que firmamos entre Corfo y el Ministerio Federal de Asuntos Económicos y Acción Climática de Alemania, a través del programa CORFO-ZIM, recibieron apoyo para el desarrollo de sus proyectos. Pienso en Berking Biotecnología y me acuerdo que, a propósito del COVID, conocimos parte de lo que estaban haciendo cuando era muy prematuro y me acuerdo, creo que estaba en campaña o, incluso, siendo diputado, me mostraban lo que estaban haciendo desde Berking Biotechnology.
Decir que desde Valdivia se están produciendo tecnología y soluciones globales frente a algo que está afectando a todo el mundo. Es un orgullo tremendo. Y no solamente frente al COVID, hoy están desarrollando la nanobiosensores para la detección en vigilancia continua de riesgo de enfermedades cardiovasculares o la empresa Neosensing que está trabajando junto a la alemana COLIPI GMBH en el desarrollo de biofactorías que utilizan dióxido de carbono para la producción de triglicéridos. Además, quiero agradecer al Ministerio de Economía, Desarrollo Regional y Energía de Baviera por el compromiso que han tenido para articular actores y capacidades para la innovación y el emprendimiento en la región, a través de la representación del Estado de Baviera para Sudamérica que tiene sede en Santiago. Muchísimas gracias, Pamela Valdivia.
Muchas gracias por la pega que estás haciendo. El Estado de Baviera tiene representación en México, en Brasil y en Chile, en Sudamérica. Sintámonos orgullosos de eso. Por eso, cuando digo que tenemos buenos motivos en nuestra patria para estar optimistas, algo que de lo cual, ojalá, se contagiara también la empresa privada chilena, creo que giras como ésta lo demuestran. Para ello y para poder seguir trabajando en conjunto es indispensable redoblar los esfuerzos, ver qué otras sinergias podemos tener en curso con cooperación y solidaridad internacional en ciencia, tecnología e innovación para, así, cumplir la promesa de no dejar a nadie atrás.
Recordemos que parte importante de los efectos que vimos de lo que provocan las empresas acá es mejorar la calidad de vida de la gente. No estamos hablando de una suerte de ciencia ficción para la literatura, estamos pensando en tecnología que mejora la calidad de vida de la gente común y corriente. Qué interesante una de las cosas que nos decían, por ejemplo, en la empresa que vimos en el recorrido anterior, que uno de los motivos por los cuales no era rentable todavía el poder llevar estas tecnologías a Chile era porque el salario mínimo es muy bajo. Pensar, y lo conversábamos con el ministro Grau, cómo el aumento del salario mínimo incentiva o genera también aumentos en la productividad y en la innovación. Me parece que son desafíos interesantes para tener en cuenta en nuestro país.
Ahora, Chile ofrece oportunidades de inversión que son claves para los desafíos globales. En particular para la transición energética, y se ha mencionado acá, en las industrias de energías renovables, litio e hidrógeno verde, lo que no es fruto de la casualidad, sino de una política de Estado. Esto me parece importante destacarlo una y otra vez, lo que estamos haciendo en materia de hidrógeno verde no se va a desarmar en el próximo gobierno, independiente del color político que gane las elecciones porque estamos con una política de Estado en materia de hidrógeno verde. Las decisiones que hemos tomado respecto de la Estrategia Nacional del Litio espero que se mantengan firmes, independiente de cuál sea el próximo gobierno que venga, porque eso es lo que le da certeza a los inversores extranjeros y a los inversores nacionales, por cierto, pero, además, le da seriedad a Chile en el concierto internacional. Son industrias con un profundo sentido.
Lo hemos señalado anteriormente y lo conversamos con el ministro Marcel que hoy América Latina y, en particular, Chile no son solamente un socio al que se mira como en qué podemos ayudarlo, sino que Chile es fundamental por los recursos que tenemos y por lo que estamos creando en la transición energética del mundo. En los últimos 10 años hemos sido testigos de un tremendo desarrollo de las energías limpias en nuestra patria, hoy el 41% de nuestra matriz energética viene de energías renovables no convencionales. Además, en materia de hidrógeno verde estamos desplegando la industria ya. Como les contaba, y algunos de ustedes ya lo han escuchado, ya estamos exportando combustible producido con hidrógeno verde desde Magallanes para Europa. Y tenemos muchas más inversiones en camino para lo cual, además, estamos mejorando nuestra infraestructura pública y nuestra regulación, bajando los tiempos en los cuales se otorgan los permisos, siempre con una perspectiva socioambiental porque, y esto es muy importante, las industrias que van a poder instalarse en el mundo en el futuro son aquellas que tengan conciencia ambiental y que se pueda hacer una trazabilidad de cómo desarrollan sus productos.
Hoy sabemos que contamos con cerca del 40% de las reservas mundiales de litio y estamos empujando una estrategia que tiene que ver no solamente con sacar los recursos en estado puro, sino generar cadenas de valor en nuestra patria y tener transferencia tecnológica que nos permita crear conocimiento. Piensen que el Estado de Baviera tiene 13 millones y medio de habitantes y tiene el doble del PIB de Chile. Nosotros tenemos que ponernos metas ambiciosas. En nuestra patria podemos llegar así de lejos, depende de nosotros y de las decisiones que tomemos hoy. Un ejemplo de parte de eso es que Corfo durante el segundo semestre de este año va a hacer una segunda convocatoria destinada a seleccionar empresas como productores especializados, quienes van a poder acceder a suministro de largo plazo de litio con precios preferentes, tal como anuncié en junio en la última Cuenta Pública.
Y, además, gracias a la estabilidad social y política que hemos construido en nuestra patria, al establecimiento de reglas claras y democráticas, a la consolidación de instituciones robustas, a nuestra preocupación y trabajo serio para el control de la inflación y el respeto de las reglas fiscales, en 2023 logramos un récord de inversión extranjera directa en nuestro país por más de US$21.700 millones, que es la cifra más alta desde el 2015, lo que muestra que las empresas en el exterior se siguen interesando cada vez más por invertir en Chile, producto de que logramos estabilizar la economía post pandemia, algo que no era obvio y que muchos auguraban que no íbamos a lograr. Entonces, el optimismo no es solamente un acto de voluntad, sino que tiene efectos concretos en la inversión que redunda en mejoras de la calidad de vida para nuestro pueblo. En definitiva, los invito a sumarse a la innovación que estamos generando en el país, estamos comprometidos con afianzar y profundizar las alianzas globales, con favorecer la internacionalización del talento local, con potenciar a nuestras universidades y buscamos que nuestros socios no solamente reconozcan el potencial innovador, tecnológico y comercial que ofrecemos, sino que también compartamos y aprendamos recíprocamente de las experiencias en responsabilidad social, respeto por el medio ambiente, igualdad de género y protección de los derechos de las y los trabajadores, todos valores fundamentales para asegurar un desarrollo que sea equitativo y sostenible. De esta manera, podemos ofrecer nuevas oportunidades y, personalmente, como Presidente de la República, me quedo con la tarea de no solo pensar, sino actuar, y lo vamos a conversar con nuestra ministra de Ciencia, en particular, cómo seguir mejorando nuestro ecosistema de ciencia, tecnología e innovación, y cómo invertir más recursos porque esa inversión, sin lugar a duda, da réditos para el desarrollo de Chile. Muchísimas gracias.