S.E. el Presidente de la República, Gabriel Boric Font, participa de la Cuenta Pública y entrega del Informe Anual de la Defensoría de la Niñez

S.E. el Presidente de la República, Gabriel Boric Font, participa de la Cuenta Pública y entrega del Informe Anual de la Defensoría de la Niñez

Gabriel Boric Font 2025-11-10 3.734 palabras Original ↗ Audio ▶

Muy buenas tardes a todas y todos los presentes. No sé si les pasa, pero para mí escuchar la voz de Aldo, uno que es futbolero, escucharla es como disruptivo, como que uno se pone en otro lugar. Pero esa voz de locutor es realmente tremenda. Saludo a todas las autoridades presentes, me hago parte de los vocativos. Pero en especial a Anuar Quesille, al actual Defensor de la Niñez por su trabajo, que lo hace con tanto cariño, con tanta fuerza.

También a Patricia Muñoz, no sé dónde está, pero dijeron que estaba por acá, ahí está la Paty. Un abrazo grande. Gracias por la pega, por haber sido fundamental en la implementación. Cuando partió, la Defensoría de la Niñez no tenía ni oficina. Me contaba que trabajaba desde Blue Jar Paty cuando recién comenzó la Defensoría y hoy día hay una institucionalidad.

Y así crece la institucionalidad, va de a poquito, se va consolidando. Pero, efectivamente, la manera de avanzar es fortaleciendo la institucionalidad como, creo, se ha hecho. A todo el equipo de la Defensoría por la tremenda pega que hacen, muchísimas gracias por el informe que leeremos con detención. Por cierto, gracias a Amanda porque sin tu voz, que representa a los jóvenes, a los adolescentes, esta actividad no tendría sentido. No tendría sentido si es que nos estuviéramos escuchando sólo entre nosotros.

Yo, cuando tenía tu edad –que no fue hace tanto tiempo, pero tampoco hace tan poco– era muy desconfiado de los adultos, en particular de los adultos que venían de la política o del discurso oficial, porque siempre estaban permanentemente negando o eran muy recelosos respecto a nuestro derecho a opinar, a participar. Siempre me acuerdo cuando los senadores de esa época, cuando estábamos en movilizaciones firmes por el derecho a la educación y propusimos una reforma tributaria para poder financiar la educación gratuita y nos dijeron ahí: ¿Saben qué? Ustedes métanse en sus cosas, que nosotros sabemos hacer esto. No sabían pues. Así que yo creo que la organización estudiantil, el debate, la participación, la movilización pacífica es tremenda, tremendamente importante para cambiar Chile, y así lo han demostrado los estudiantes a lo largo de la historia.

Piensen que cuando cayó la dictadura de Ibáñez en 1931, fueron los estudiantes los principales gestores de eso. O sea, hace casi 100 años. Para qué decir la revista “Claridad” de los años 20. Las movilizaciones de los 60, cuando Violeta Parra escribe: “Me gustan los estudiantes porque son la levadura del pan que saldrá del horno con toda su sabrosura”. Eso es en los 60.

Los estudiantes secundarios fueron también muy importantes en las movilizaciones contra la dictadura y contra la municipalización. Hoy día puede haber muchas críticas respecto a la implementación de los SLEP, pero no nos olvidemos que fue un cambio producto de un sistema que no estaba funcionando y los SLEP –después podremos hablar más en detalle de eso– sí están dando resultados. Y la desmunicipalización fue una demanda que, desde el inicio, parte desde los estudiantes secundarios. Y, así, la movilización del 2006 de “los pingüinos”, que partió en Lota en un liceo inundado, que contagió a todo el país y fue de las primeras movilizaciones intensas, tremendamente masivas, desde el retorno a la democracia y que abrió un nuevo ciclo político en Chile. ¿Y para qué seguir?

La opinión de jóvenes, de estudiantes es tremendamente fundamental para cómo avanza un país. ¿En qué hemos avanzado? Desde el retorno a la democracia, el Estado ha dado pasos importantes en el reconocimiento a niños y niñas como sujetos de derecho, en fortalecer su protección y en establecer leyes e instituciones que garantizan su bienestar. En 1990, Chile suscribió la Convención sobre los Derechos del Niño. En 2007 comenzó a implementarse Chile Crece Contigo, (ahora) Chile Crece Más, ese programa precioso que está en todos los hospitales de Chile y el 2018 se creó esta Defensoría de la Niñez que hoy nos rinde cuenta pública.

Hoy la sociedad chilena aborda temas que antes eran tabú, la importancia de la salud mental en la infancia, por ejemplo, y en la adolescencia, la importancia del cuidado y del apego. El parto respetado, que también tiene que ver con los derechos de la madre y también con los derechos del niño. Yo me imagino que muchos de ustedes conocen a personas que fueron víctimas de maltrato obstétrico y es algo que se ha instalado con mucha fuerza en los últimos años. Cómo conocer y manejar las emociones. Y Chile ha ido progresando en entender que la voz de los niños, niñas y adolescentes importa, que tienen derecho a participar y opinar.

Que puede que hoy día no voten para las elecciones de este domingo, pero tienen una opinión que vale la pena y para ellos estamos trabajando. Escuchar a los niños y niñas es muchas veces mucho más instructivo, mucho más interesante que escuchar opiniones de otra gente que anda vociferando para la galería, porque te hablan desde una honestidad que algunos pueden tildar de ingenua, pero que a mí me parece tremendamente lúcida. Y siempre cuando uno conversa con un niño, con una niña, con un adolescente, no importa de dónde, como bien se decía, puede ser de una región extrema, de Magallanes, de Arica, de cualquier comuna de Santiago, en Coquimbo o en el Maule, uno va a aprender algo. Uno va a aprender algo, así que conversen, conversen con los niños, conversen con los adolescentes. El informe de la Defensoría da cuenta, por cierto, que queda mucho trabajo pendiente.

Acá, como he mencionado en otras oportunidades, la política no es nunca para solazarse, nunca es para conformistas, porque hemos avanzado todo lo que he dicho, pero inmediatamente se abren más necesidades. Así lo ha planteado en los últimos días también el defensor de la Niñez. Nunca va a ser suficiente, porque en la medida en que alcanzamos una meta, inmediatamente, nos ponemos otra. Y eso es bueno, ser ambiciosos en estos términos. Chile aún tiene mucho que hacer para evitar que los niños y niñas vivan en la pobreza, para que vivan en campamentos, para alejarlos de la violencia, para garantizar su derecho a vivir en familia.

Los niños que han fallecido, producto de balas locas o de balaceras, son una cuestión que nos duele y nos desgarra el corazón, pero nos llama sobre todo a la acción. Porque al final del día cuando un entorno se vuelve inseguro y el niño se encierra en la casa y se ve obligado a encerrarse en la pantalla en vez de estar en el espacio público compartiendo, creando, es una derrota de la sociedad entera. Y ahí en materia de seguridad tenemos un desafío como sociedad en el cual no hay atajos, en el cual no bastan las palabras grandilocuentes, en el cual con un trabajo serio y responsable estamos recuperando nuestros espacios públicos. Cada niño o niña que es vulnerado en sus derechos no desarrolla las habilidades que tiene, y si hay algo que está democráticamente repartido en la sociedad es el talento. Y el rol del Estado, en conjunto con la sociedad civil, pero sobre todo del Estado, es garantizar que esos talentos que están en todas partes, que uno los encuentra en Codpa, en Curanilahue, en Puerto Natales, no sé, San Fernando, en Limache, con niños y niñas se puedan desarrollar.

Al chico que le gusta la música, a la niña que quiere ser científica. Miren qué interesante lo que ha hecho Tere Paneque, no sé si ubican a Tere Paneque, una astrónoma chilena que se ganó recientemente un premio por la divulgación científica. Tiene una saga sobre Carlota, sobre cómo Carlota descubre el universo y donde les habla a las niñas, les habla a los niños, de que es posible básicamente conquistar el mundo, el cielo, el universo a través de la observación de lo que hay más allá de nosotros. Y ese ejemplo yo lo encuentro tremendamente positivo. Frente a ello, como Estado y como sociedad, estamos construyendo sobre lo que, por cierto, han realizado gobiernos anteriores.

Fue el expresidente Aylwin el que tomó la decisión en 1990 de suscribir la Convención sobre los Derechos del Niño, Niña y Adolescente. Fue, si mal no recuerdo, durante la época de la expresidenta Bachelet cuando se discutió y se avanzó significativamente en el debate sobre la Defensoría de la Niñez. Y fue en el gobierno del expresidente Piñera en el que finalmente se vivió todo el proceso de implementación. Entonces, acá va más allá de los colores políticos, la infancia nos tiene que convocar a todos y todas. Me acuerdo, de hecho, que fue el expresidente Piñera que nos convocó a una Comisión por la Infancia transversal, donde algunos no querían que participáramos porque decían: “¿Cómo van a participar de algo que convoca un gobierno de derecha?” Pero, por supuesto, por supuesto, porque la niñez, la infancia no tiene color político.

Por eso estuvimos ahí y por eso hicimos, me acuerdo, 90 y tantas propuestas de las cuales varias se han implementado para poder avanzar. ¿Qué hemos hecho nosotros como Gobierno? Hemos trabajado para garantizar el derecho a la salud de los niños, niñas y adolescentes. Y acá hay algo de lo cual yo me siento profundamente orgulloso. Hace poco la revista más prestigiosa en materia de medicina, “The Lancet”, publicó una portada donde aparecía América del Sur y donde Chile era una jeringa alargada, y el resto de Sudamérica era un niño abrazando a Chile, abrazando la jeringa.

Y esto por nuestra política contra el virus sincicial, a partir de la implementación del Nirsevimab. Una decisión que tomamos junto a la ministra de Salud, Ximena Aguilera, que en su momento fue bien difícil porque era muy caro implementarlo. Pero tomamos la decisión de correr el riesgo, avanzar en eso y llevamos dos inviernos seguidos sin ninguna muerte, sin ninguna muerte de niños por virus sincicial. Eso es protección concreta. Yo me acuerdo cuando nació Violeta, la primera foto que le mandé a alguien fue a la ministra de Salud –antes de que a mi familia, a todos– poniéndole la vacuna del Nirsevimab.

También hemos avanzado en salud mental porque incorporamos al GES el tratamiento para la depresión grave con riesgo suicida en menores de 15 años. Al final, cuando hay dolencias o enfermedades vinculadas a la salud mental que no son tratadas en su momento, terminan explotando de manera mucho más dura más adelante. Y es muy difícil hablar de salud mental, ustedes lo saben, lo hemos conversado, los adolescentes lo han planteado. Pero es realmente importante abordarlo a tiempo, por eso esta política pública es importante, no es un mero saludo a la bandera. No sé si ustedes saben que en Chile hay más suicidios al año que homicidios.

En Chile se suicida más gente que la que muere en condiciones o víctima de la delincuencia. Los dos, por cierto, son terribles, no se trata de que una valga más que la otra, pero de una se habla mucho, de la otra se habla poco. Y por eso es importante hablar muy firme y muy fuerte de salud mental, es para cuidarnos, es para cuidarnos entre todos. También gracias al empuje de familias, niños, niñas, organizaciones que contribuyeron durante mucho tiempo a crear conciencia, el 2023 publicamos la Ley TEA. Con ella el Estado asumió el deber de asegurar el derecho a la igualdad de oportunidades y la inclusión social de los niños, niñas y adolescentes y también adultos con TEA.

Esta ley nos ha permitido avanzar en la detección temprana del autismo para poder entregar el apoyo a quienes lo necesiten. Yo sé que falta, que todavía hay desafíos en su implementación y estamos avanzando también en eso, recogiendo las opiniones de las comunidades. Pero para que haya desafíos en su implementación tiene que haber empezado a implementarse. Eso es lo que hicimos en este Gobierno. Y eso no se imaginan cómo le cambia la vida a la familia de un niño o una niña con TEA.

Me ha tocado, es de las cosas que más me mencionan cuando uno va a terreno. Esa pega es realmente significativa, así que muchas gracias a las duplas, muchas gracias a los PIE. Había gente que decía que había que cerrar los PIE, los Proyectos de Integración Escolar. Los PIE son fundamentales, tenemos que fortalecer los PIE para justamente asegurar el derecho a la inclusión. En materia de educación hemos trabajado por garantizar este derecho y lo primero que hicimos llegando al Gobierno fue enfrentar las consecuencias de la pandemia.

Siempre recuerdo cuando en Calama, en una población, una señora me dice que en la junta de vecinos habían hecho jornadas de nivelación o más bien donde jóvenes les enseñaban a leer y a escribir a niños de hasta tercero básico, porque no habían aprendido durante la pandemia, porque durante la pandemia se había perdido ese aprendizaje. Imagínense esa brecha, lo que significaba esa brecha. Y esto lo hicimos a través del Plan de Reactivación Educativa y hoy podemos decir con alegría que la desvinculación escolar alcanzó su mínimo histórico en el periodo 2024-2025. Más de 18.400 estudiantes, que se habían alejado de las aulas el 2024, regresaron a clases el 2025. Siempre cuando se habla de la delincuencia y muchas veces en debate se habla de la mano dura, de más cárceles, uno puede discutir en su mérito cada una de esas propuestas.

Nosotros, de hecho, hemos creado y tipificado nuevos delitos, hemos aumentado las penas en algunos que considerábamos que era necesario, se ha debatido mucho en el Parlamento, hemos hecho un plan de cárceles creando nuevas plazas en las cárceles, que no se hacía hace cerca de 15 años. También –y esto es muy importante– hemos abordado el desafío de combatir la delincuencia desde una perspectiva de la prevención. Recuperar a 18.400 niños que habían salido de la escuela y que vuelven a entrar es una manera muy concreta de enfrentar la delincuencia, porque esos niños eventualmente son mucho más susceptibles de caer en las garras de la delincuencia. Si cuando uno ve un portonazo donde participan niños de 14 años, cuando uno ve delitos donde hay involucrados adolescentes que todavía no cumplen la mayoría de edad, también, más allá de la responsabilidad individual que les quepa, que lo tiene que determinar la justicia, también tenemos que pensarlo como un fracaso de la sociedad. Hay responsabilidad individual, por cierto, pero también hay una muy significativa responsabilidad colectiva.

Entonces, la solución también pasa por concientizarnos de eso y en eso el rol de la Defensoría de la Niñez es tremendamente importante. Por eso la actividad que hacen en Coquimbo, que me imagino se repite en diferentes lugares del país, es tremendamente importante porque en la medida en que los niños y adolescentes se empoderan respecto de sus derechos, se sienten parte de una comunidad, es menos probable que caigan en estas garras. Si esto no es una política ideológica de un sector determinado, es fraternidad, es humanidad. Y eso cuando uno lo conversa con los niños, con las niñas, realmente ahí lo entiende mejor. Quiero decirles además que hemos mejorado la alimentación de más de un millón y medio de estudiantes que reciben el menú Junaeb en los establecimientos educacionales, con mejores ingredientes y menús también aptos para restricciones alimentarias.

Y así estamos teniendo tendencias positivas sobre las cuales seguir trabajando como, por ejemplo, los resultados del SIMCE en cuarto básico, que tuvieron una mejora histórica en la última medición. Creamos el Día del Patrimonio de los Niños. Cuando vimos el éxito que tenía el Día de los Patrimonios, donde todas las calles de las ciudades se llenaban de ciudadanos buscando conocer su propia historia, dijimos: Esto tenemos que hacerlo también específicamente para los niños, niñas y adolescentes. Y este año fue el primero que hicimos, es algo que se va a ir instalando progresivamente. Que espero que el gobierno que venga, sea cual sea, mantenga esta política.

El Día del Patrimonio partió con el expresidente Lagos hace más de 20 años y se fue instalando de a poco y hoy día es esta fiesta que es. Pero partió más chiquitito. El Día del Patrimonio de los Niños no me cabe ninguna duda que puede pasar de esa manera y me tocó verlo en primera persona en el Museo Artequín en Quinta Normal, donde era una fiesta de niños, niñas y adolescentes. Después en La Moneda, donde habíamos preparado una escenografía especial pensando en los niños. El nivel de felicidad, de reconocimiento que había.

Y después en la Biblioteca Nacional, donde a los niños les mostraban nuestra poesía, la poesía histórica de Chile. Aprovecho de pasar el dato que en dos días más se inaugura acá, –¿dónde está la directora? Regina– se inaugura una exposición sobre Gabriela Mistral en el Centro Cultural La Moneda. Así que los invito desde ya desde el 13 de noviembre hasta mediados de diciembre, a que vengan al Centro Cultural La Moneda a ser parte de ella. Y también hemos implementado leyes que son importantes.

Cuando llegamos al Gobierno promulgamos la Ley de Garantías y Protección de los Derechos de la Niñez, algo por lo que Anuar antes en su rol de sociedad civil también había luchado mucho y muchas organizaciones de la sociedad civil. Más de 10 años pasaron para poder ver esta ley hecha realidad. Incluye varios mandatos en los que hemos avanzado, la subsecretaria Silva bien lo sabe. Hemos presentado en agosto del año pasado la Política Nacional de Niñez y Adolescencia y las Oficinas Locales de la Niñez ya están en 276 comunas. Y mi compromiso es que de aquí a que termine nuestro periodo de Gobierno vamos a estar instalados con las OLN en todas las comunas del país.

Asimismo, estamos implementando el Servicio Nacional de Reinserción Juvenil, que ya está funcionando en 13 regiones de Chile y partimos en Coquimbo. Este servicio es clave, la reinserción es clave, cortar con la cadena de transmisión del delito. Muchas de las personas que están en la cárcel tienen o tuvieron a un pariente en la cárcel. Si logramos reinsertar a esos niños, niñas y adolescentes, no me cabe ninguna duda de que va a ser un tremendo aporte a la sociedad para ellos. En Coquimbo cuando fuimos al centro de reinserción, había un mural que decía: “¿Reinserción a qué?

Si nunca estuvo inserto”. Es para reflexionar mucho. La prevención es importante, es menos popular discutir de prevención. Quizás da menos likes, pero pucha que es importante si uno se toma la política en serio. También la Ley de Adopción que mencionaba Anuar.

12 años estuvo la Ley de Adopción tramitándose en el Congreso y logramos sacarla adelante. El fortalecimiento de las familias de acogida especializada o la Comisión de Verdad respecto de los abusos del SENAME. ¿Dónde está Soledad? La pega que están haciendo ahí es tremenda, nos solicitaron una extensión del plazo. Yo invito a que se conozca, están haciendo audiencias en todo el país para poder conocer cuál fue la verdad respecto de estos abusos que fueron sistemáticos y durante muchísimos años, independiente del gobierno.

Siempre me acuerdo que cuando se destaparon las violaciones a los derechos humanos en el SENAME, fue a propósito del caso de Lissette Villa. Y cuando conocimos el caso de Lissette Villa, eran 1.313 niños, niñas o adolescentes que habían fallecido a la fecha, que estaban bajo tutela del Estado, ya sea ambulatoria, o sea, con programas o permanente. 1.313, pero imagínense si son 1.313 niños los que fallecieron, ¿cuántos abusos o cuántas negligencias hubo antes de eso o niños que no llegaron a fallecer? Entonces, la pega que está haciendo Soledad y toda la comisión es tremendamente importante. Los invito a conocer más de esto y a ayudarnos en la difusión también de las audiencias.

Por último, en esto las cuentas públicas son desafíos y las instituciones tienen diversos roles. Y creo que es importante también debatir con respeto, con cariño y con datos. El defensor de la Niñez nos hacía una crítica dura, que es parte de su rol, y que me parece bien que las instituciones autónomas le hagan críticas al poder Ejecutivo porque nos empuja a trabajar más firme, pero decía que habíamos tenido un compromiso más en los discursos que en los hechos con la Defensoría. Y permíteme, defensor, respetuosamente discrepar con esa opinión. Durante nuestro Gobierno ha aumentado el presupuesto de la Defensoría de la Niñez en un 44%, desde el 2022 hasta ahora.

Efectivamente, producto de las restricciones fiscales, este último año fue menos, pero un 44% ha aumentado el presupuesto de la Defensoría de la Niñez. Entonces, a mí me parece muy sano y muy deseable que la institución se plantee desafíos más ambiciosos. Pero creo, a partir de la cuenta que también estamos dando de lo que hemos realizado en materia de infancia que, y en el reconocimiento de los niños y niñas como sujetos, creo que el Gobierno ha estado ahí y hemos estado trabajando en coordinación y quizás supervisión de la Defensoría. Y en eso yo agradezco y valoro profundamente el rol que cumple la Defensoría de la Niñez. Para terminar, me voy a tomar una pequeña atribución.

Cuando nació Violeta, un amigo me mandó un poema que él había escrito, a propósito del nacimiento de su hija, también este año. Y me gustaría compartírselo porque tiene que ver con los niños en el mundo, a propósito de lo que también mencionaba a Anuar, de Gaza. Dice así: Una galaxia entera entre sus dedos de juguete, frágiles pétalos, risas devastadoras, el peso punzante de sus ojos luciérnaga, una sonrisa que prende la atmósfera, una mano mariposa que se aferra a la mía. De pronto, el universo es un volcán de sinfonías. Nada existe, sólo ella, mi niña, trepando montañas, llorando ríos, durmiendo valles infinitos.

Y en las noches más oscuras, los gritos queman como hachas. La culpa, el peso de fierro sobre el pecho. ¿Cómo disfrutar tanto milagro con tantos mundos, universos y galaxias asfixiados bajo los escombros? Tantas montañas, ríos y valles infinitos borrados con puñales de la faz de nuestra tierra. Cuántas risas, pétalos y luciérnagas incinerados en el infierno de Gaza.

Cuántas niñas como la mía, que nunca más podrán soñar. No nos olvidemos de ello. Muchísimas gracias a todas y a todos.

Fuente: Prensa Presidencia de la República · Publicado el 2025-11-10
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