Muy buenos días. Muchísimas gracias a todas y todos por estar aquí. Esta iniciativa creo que realmente –como decía el director del CENIA– es un parteaguas. Hace poco el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, ocupaba una metáfora, a propósito de la geopolítica mundial, pero que creo que es atingente a este contexto, que decía “si no estamos en la mesa, estamos en el menú”. Uno de los desafíos que tiene la inteligencia artificial es que el punto de partida importa mucho, porque su crecimiento es exponencial y cuando nos demoramos mucho en partir vamos quedando atrás en algo que está desarrollándose de manera muy vertiginosa.
A mí esta inquietud se me generó cuando el 2022 –si mal no recuerdo– o 2023 quizás, vino la segunda de OpenAI a una charla en Beauchef y contó que el Gobierno de Islandia, –que, si mal no recuerdo, debe tener Islandia del orden de los 350 mil habitantes– había hecho un acuerdo, un convenio con OpenAI para no perder su lengua en el mundo de la inteligencia artificial. Y ahí una de las cosas que pensé y dije: “Bueno, ¿qué estamos haciendo en América Latina?”. Afortunadamente, había gente desde el CENIA que estaba pensando lo mismo y gente en toda América Latina que tenía la misma preocupación. Porque hoy día quizás no nos damos cuenta de cómo incide la reproducción de la información en cómo se va moldeando la cultura, y cómo se va moldeando la cultura implica cómo se impone también una sobre otra. Si ustedes le preguntan a ChatGPT por el Sitio de Calais –el Sitio de Calais fue parte de la Guerra de los 100 años, si mal no recuerdo, en 1346, entre Inglaterra y Francia– tiene una información muy desarrollada.
Pero si le preguntas por el Sitio de Chillán, que fue una de las batallas importantes en la guerra de independencia chilena, tiene mucha menos información. Quizás no se nota cuando uno hace la comparación, pero incluso si le preguntas a ChatGPT te reconoce que tiene más información sobre el Sitio de Calais, que pasó hace, no sé, 800 años o 700 años, en comparación con el Sitio de Chillán que fue hace 200. Y si le preguntas por la información que tiene respecto de Europa sobre Latinoamérica te va a decir “evidentemente tengo mucha más información sobre Europa”. Bueno, uno puede decir, claro, está más documentado desde incluso la Antigüedad, la Edad Media en adelante. Pero ¿qué pasa si le preguntas por Estados Unidos, que tiene una vida independiente más o menos parecida, con un par de décadas de diferencia, con el resto de América Latina?
Tiene muchísima más información sobre Estados Unidos. Y eso, lo que quiero transmitirles es que no es casualidad, no es que sencillamente exista más información. Es que el cómo se utiliza esa información, el cómo se recaban esos datos que –como bien decía el director del CENIA– no son… siempre que se habla de datos se piensa que las grandes compañías tienen más datos, pero nosotros tenemos muchos datos. Tenemos muchos datos que están fuera del acceso de estos generadores de lenguaje hoy día. Entonces, por eso LATAM-GPT es tremenda, tremenda, tremendamente valioso.
Y yo me imagino, hoy día es tendencia, el concierto de Bad Bunny en el half time del Super Bowl. Y fue un acto muy potente, porque en el fondo yo diría que incluso fue un acto geopolítico. Porque cuando el Presidente de Estados Unidos genera esta idea de la actualización de la Doctrina Monroe –la Doctrina Monroe es de comienzos del siglo XIX, que decía “América para los americanos”, entendiendo a los americanos como ellos mismos, los estadounidenses– y Bad Bunny les dice, en medio de su fiesta más masiva, que los americanos somos todos quienes vivimos en el continente americano. Bad Bunny no es el primero que lo dice. Alfredo Jaar, gran artista chileno, lo dijo a fines de los 70, si mal no recuerdo, en el mismo Times Square de Nueva York, cuando hizo “This is not America” con un mapa de Estados Unidos proyectándolo.
“This is not America” y después proyectaba a toda América Latina. Alfredo Jaar, artista chileno. Pero eso que se expresa en manifestaciones culturales de esas características también es necesario que, en estos tiempos, tenga una expresión en el lenguaje. Y el lenguaje de hoy día nos guste o no nos guste está muy determinado por la inteligencia artificial. Entonces, no tenemos que temerle, no tenemos que verla sólo como amenaza, tenemos que verla como oportunidad y eso es lo que está haciendo LATAM-GPT hoy día.
Y para mí es un tremendo orgullo que durante nuestro Gobierno se haya comenzado a realizar este proceso, que haya contado rápidamente con el entusiasmo de países latinoamericanos, que hoy día esté en permanente desarrollo. Pronto espero vamos a poder bajar la aplicación. De hecho, si uno se mete a la página de LATAM-GPT, o se metía hace no sé, uno o dos meses, te pedía ayuda para entregarle más contenido. Y pronto, tal como, yo por lo menos tengo DeepSeek y ChatGPT en el teléfono, espero pronto tener LATAM-GPT. Y poder saber mucho más de, no sé, veía el mapa y… o sea, acá hay una disputa importante.
Ustedes, perdón, justo había pedido esto. Uy, no se ve nada, pero no… No funciona. Pero esa parte de ahí arriba, ustedes saben que se llama Golfo de México ¿cierto? Y hace poco a alguien se le ocurrió cambiarle el nombre a “Golfo de América”, entendido como América esa parte de ahí. O sea, hay una disputa respecto a cómo llamamos incluso a los mismos territorios.
¿Qué va a pasar con las lenguas originarias? Hoy día hay un esfuerzo, por ejemplo, de rescate de la lengua yagán, que es una lengua que ya no se habla. O el mapudungun, que el mapudungun sí se habla, pero son lenguas que están en riesgo de desaparecer. Y cuando se mezcla la hegemonía cultural que ya se venía dando hace mucho tiempo, siglos, con esta nueva transformación tecnológica, puede ser muy abrumador. Entonces, esta cuestión que se está haciendo acá no es solamente –perdonen, quizás la expresión– algunos podrían pensar que crear un generador de lenguaje desde América Latina es una cuestión de nerds.
No. Acá estamos defendiendo nuestra identidad. Estamos defendiendo nuestro derecho a existir. Es una cuestión muy, muy, muy relevante. Entonces, yo por lo menos, como Presidente de la República, estoy profundamente orgulloso de lo que hoy día estamos lanzando.
Como saben –y como se contaba acá– esto nace de un proyecto del Centro Nacional de Inteligencia Artificial que se inició el 2023. Fue presentado al Estado de Chile a fines del 2024. Se alineó con la Política Nacional de Inteligencia Artificial y su plan de acción. Gracias a esto que no es casual, el Ministerio de Ciencia apoyó la iniciativa y puso su capacidad y recursos para articular su desarrollo. Se sumaron la CAF, el Data Observatory de Chile, Amazon Web Services y se forjaron alianzas regionales de 15 países para dar forma a este proyecto.
Y gracias a esto más latinoamericanos van a poder entender cómo funciona la IA, va a haber más especialización científica, mayor infraestructura, redes de colaboración que antes no existían y también podemos tener nuestra propia visión crítica y propositiva sobre esta tecnología. Estamos posicionando a la región como un actor activo y soberano en la economía del futuro. Estamos en la mesa, no somos el menú. Y de eso, como Presidente de la República, estoy profunda, profundamente orgulloso. Muchísimas gracias a todas y a todos y a quienes desarrollaron LATAM-GPT.