Muy buenos días a toda la comunidad de Juan Fernández. También a todo Chile porque nos están viendo desde diferentes lugares del país, gracias a la señal oficial. También está con nosotros Mega, por ahí está Coni Santa María, ¿dónde está Coni? Ahí está Coni. Porque estamos inaugurando el Año Escolar.
Esto se los quiero admitir a los chicos, a los estudiantes: estamos hoy día desde acá, desde su casa, desde Juan Fernández, inaugurando el Año Escolar para todo Chile. En Arica, en La Araucanía, en las comunas de Santiago, en mi Magallanes, en Los Ríos, en Los Lagos, se está inaugurando el Año Escolar y todos van a saber que el Presidente de la República y el ministro de Educación decidieron hacerlo acá, en su isla, en Juan Fernández, y con una buena noticia. Con una buena noticia que ya no es sólo promesa, sino que es materialidad y que ustedes la están viendo acá. Como bien decía el presidente del Centro de Estudiantes, con materiales de construcción, con movimiento de tierra, con un diseño claro donde se los han presentado y donde finalmente, después de tantos, tantos años de espera, van a poder tener el colegio que se merecen. Hay tanto que decir respecto a esto.
En primer lugar, quisiera hacer un sentido homenaje, recuerdo a las víctimas del 27F. Fue hace poquito, en la conmemoración del terremoto del 27 de febrero y del tsunami aquí en Juan Fernández. Me estremezco de pensarlo, veía al alcalde que tiraba unas flores al mar porque ese día –que seguramente muchos de ustedes recuerdan, vívidamente– el mar se llevó a seres queridos, se llevó a la escuela, se llevó recuerdos, se llevó muchas cosas. Tal como en Chile se sufrió mucho, también en esta isla, que también es parte de Chile, hubo mucho dolor, pero un dolor que dejó una cicatriz abierta. No podemos, además, olvidar que el accidente que sucedió después en el Casa, donde falleció Felipe Camiroaga, donde falleció Juan Pablo Mallea, tenía que ver con el terremoto porque estaban con el proyecto de Desafío Levantemos Chile, con Felipe Cubillos, trabajando por mejorar las condiciones de la Isla después del terremoto.
Juan Fernández quedó asociado a la gente del continente en función del tsunami. Y Juan Fernández es mucho más que el tsunami. Yo les pido después encarecidamente que la canción que nos cantaron los chicos de cuarto básico, vayan a su casa, la busquen en Spotify o en YouTube o donde esté y la escuchen con atención, porque ahí se cuenta parte de la historia de Juan Fernández. Ahora estamos en esta parte de la historia, que algo ha contado el alcalde y el director, pero yo quiero transmitirles también cómo la viví yo. Porque cuando un político –y nosotros somos políticos, yo estoy orgulloso de eso– hace una promesa, genera una expectativa y no hay nada más terrible que no cumplir con la palabra empeñada.
Porque finalmente cuando alguien que está en política, que es representante de su pueblo, su pueblo que lo eligió, no hace los esfuerzos suficientes –hay cosas que no dependen de uno, pero no hace los esfuerzos– y agota todas las instancias para cumplir su promesa, se rompe la confianza y las sociedades se articulan y se unen en base a la confianza. Después podemos hablar, por cierto que es importante, del crecimiento, tenemos que hablar de los derechos sociales, pero todo parte de la base de la confianza. Entonces, poder estar hoy día acá diciéndole a la comunidad de Juan Fernández que estamos cumpliendo esta promesa que hicimos el 2022 de que van a tener una escuela como se merecen, es tremendamente significativo. Y así lo siento de las palabras del alcalde, del presidente del Centro de Estudiantes, de la vicepresidenta del Centro de Estudiantes, de los profesores con los que he podido conversar, de toda la comunidad. También quiero destacar el rol de la empresa de Vicente, que están por acá, veía a la jefa de obras que me contaba del proyecto, de la importancia de la solvencia de la empresa porque esto es un trabajo público-privado.
Y qué importante que se pueda cumplir con lo estipulado. Este va a ser un colegio tremendamente… o sea, mucho, mucho, mucho mejor de lo que tienen ahora. Pero piensen que el tsunami fue el 2010 y estamos a 2026. Estamos en el 2026, hubo ya más de una generación entera de estudiantes de Juan Fernández que no tuvieron un colegio con las características necesarias, porque el colegio de container, por cierto que cumplió su función, pero ustedes se merecen más. No tienen por qué estar apretados en este lugar tan hermoso.
Por eso quiero agradecerles a ustedes que hayan confiado en nosotros y por nuestra parte devolver esa confianza con materialidad, con lo que ustedes están viendo acá, que son obras concretas. Como decía el ministro Cataldo, cuando llegó de ministro de Educación, cuando lo designé ministro de Educación, le recordé inmediatamente el compromiso que teníamos con Juan Fernández y también con Monte Patria, una pequeña comunidad rural de la Región de Coquimbo, que también su liceo, el Liceo Eduardo Frei Montalva fue afectado por el terremoto del 2015 y también tuvo daño estructural y también estaban en container. Pequeños lugares que parecen olvidados por parte del Estado, a propósito de la anécdota que contaba el alcalde. Y lo que yo me he dado cuenta en estos 4 años es que para poder sacar las cosas adelante, no se trata solamente de administrar la inercia, sino que hay que ponerle mucha voluntad política, mucho corazón, hay que tener mucha convicción, hay que estar encima de los procesos. Por eso logramos sacar este proyecto que va a ser tan importante.
No es lo único para Juan Fernández: nos vinimos en el primer transporte público que tiene la Isla. Primera vez que la gente de los diferentes sectores –que esto es un mini Valparaíso, para que la gente en el continente se lo imagine– no tenían transporte público y hoy día tenemos una van que recorre 14 veces, 14 veces la ciudad llevando a la gente, de hecho, nos vinimos llenos en esta oportunidad. Me emociona mucho estar acá, ya ad portas del fin de nuestro Gobierno, cumpliendo este compromiso, pero como este es el inicio del Año Escolar para todo Chile, me permito hacer un breve resumen de las cosas que hemos logrado en materia educativa, en materia educativa escolar, porque son importantes y porque creo que es importante que valoremos cómo vamos avanzando, independiente que siempre tengamos que avanzar más. Primero, cuando comenzamos, bien lo recordaba el alcalde a propósito de la cuarentena, todavía estábamos en pandemia, todas las imágenes del 2022 son con mascarilla. Nunca me voy a olvidar de una reunión que tuvimos con dirigentes sociales en Calama, en la población Los Balcones, si mal no recuerdo, no sé Los Balcones o Las Terrazas –era uno de esos dos– donde me decían que los jóvenes de la (enseñanza) media se habían organizado para enseñarles a leer a niños de segundo básico, que no habían aprendido a leer producto justamente de la pandemia.
¿Por qué traigo esa anécdota a colación? Porque nosotros lo primero que tuvimos que enfrentar fue la reactivación educativa, con énfasis en fortalecer el aprendizaje integral y mejorar la asistencia y la permanencia de los estudiantes en los colegios y de recuperar las brechas que se habían generado en la pandemia. Es un tremendo, tremendo desafío. Hoy podemos decir con orgullo que hemos alcanzado logros importantes en esta área. Por ejemplo, por dos años consecutivos hubo aumento significativo en los puntajes del SIMCE, con resultados históricos de cuarto básico, en lectura y en matemática.
Y justamente quienes más mejoraron sus puntajes en el SIMCE son los grupos socioeconómicos más bajos. También la inasistencia grave y crítica disminuyó cerca de 10 puntos desde que asumimos el 2022. Mientras que en la educación parvularia la asistencia aumentó un 16,5% en el mismo periodo. Esto es fundamental no solamente por el año, los números, sino es fundamental para el futuro de Chile. Citaban a Gabriela Mistral, a Pedro Aguirre Cerda, a Valentín Letelier: qué tremendamente importante es ser conscientes que cada niño que está dentro del aula y no en la calle o no es víctima de la delincuencia, del narcotráfico; es más futuro para Chile, mejor futuro para Chile.
Además, se redujo la cantidad de alumnos que abandonaron las aulas, con lo que alcanzamos la tasa de desvinculación educativa más baja desde que se tiene registro. Esto significa que 10 mil estudiantes más permanecieron en sus escuelas y liceos respecto del peak que tuvimos post pandemia. Hoy la evidencia nos muestra que los Servicios Locales de Educación están siendo efectivos en mejorar los aprendizajes de sus estudiantes, cosa que vemos en los resultados del SIMCE y también en resguardar su trayectoria educativa. ¿Hay problemas? Sí, por cierto, que hay problemas.
Y esos problemas tenemos que enfrentarlos y mejorarlos. Pero acá no se trata de partir de nuevo, no se trata de partir de cero. Todo gobierno debe construir sobre las bases de lo que se ha construido antes. Quiero decirles que los SLEP, en relación a lo que teníamos antes, que era la Municipalización, están dando resultados. También hemos impulsado iniciativas para propiciar que las escuelas estén libres de violencia.
Me acuerdo de los episodios que tuvimos, por ejemplo, en San Pedro de la Paz. Porque presentamos el proyecto de Ley sobre Convivencia, Buen Trato y Bienestar en las Comunidades Educativas y logramos su aprobación en enero. También logramos aprobar la Ley de Modernización de la Educación Parvularia, para asegurar mejores estándares de calidad, que es muy importante y complemento de la Ley de Sala Cuna, que hoy día desde acá de Juan Fernández, quiero hacer un llamado al Parlamento y en particular a la oposición, con mucho respeto. Tenemos la posibilidad de sacar Sala Cuna, porque tenemos un acuerdo respecto a los aspectos técnicos. Lo han dicho innumerables personas de la comunidad civil, técnicos del sector de la oposición.
Hemos trabajado firmemente como Gobierno para poder aclarar todas las dudas. No partamos de cero en esto. Saquemos el proyecto de Sala Cuna esta semana para Chile. Se puede, se puede, depende de voluntad política. Esto no es un gallito entre oposición y Gobierno.
Es por Chile, por las mujeres de Chile, por los niños de Chile. Ojalá todos, todos y todas tengamos la grandeza en el Parlamento de poder sacarlo de adelante. Nosotros hoy día, la ministra Macarena Lobos va a presentar la última propuesta del Ejecutivo, que hemos consensuado con diversos técnicos de la Oposición y espero que esto se pueda finalmente avanzar. Seguramente le tocará promulgarlo y firmarlo al próximo gobierno si es que salimos adelante. A mí me interesa que salga.
No me interesa la foto, me interesa que salga. Así que ojalá podamos avanzar. También entró en vigencia la Ley que limita el Uso de Celular en los Establecimientos Escolares, que es tremendamente importante porque hemos visto la adicción que generan las pantallas. Por cierto, hay excepciones cuando los profesores decidan que se pueden ocupar herramientas educativas. Yo no tengo ninguna duda, y les quiero transmitir un mensaje a los profesores, que los profesores tienen criterio, no necesitan que el Gobierno ni nadie les diga lo que los profesores tienen que hacer o no hacer.
Porque los profesores son fundamentales, son esenciales, han sufrido mucho maltrato a lo largo de muchos años. Y quiero sacarme el sombrero, digamos, por los profes y las profes de Chile. Sé y confío plenamente en el criterio de ellos para la implementación justamente de esta ley. También con el ministro Pizarro y con el ministro Cataldo, sacamos la Ley que asegura de manera progresiva 60 minutos diarios de Actividad Física desde la Educación Parvularia a la Enseñanza Media. Esto es una inversión en salud tremendamente importante.
Nos hemos enfocado también en dar un trato más digno a los docentes. Dimos solución a la Deuda Histórica que el Estado tenía con las y los profesores. Después de tantos años de lucha de los profesores, en base a un diálogo fructífero con el ministerio. También aprobamos la Ley de Titularidad Docente y terminamos con la Doble Evaluación Docente y establecimos un sistema más eficiente, beneficiando más de 100 mil profesores. Quedan muchas cosas por hacer, porque la educación es continua, la educación no se detiene, los avances tecnológicos están cambiando la manera de relacionarnos con el mundo y eso también necesariamente cambia lo que se aprende, lo que se enseña.
Hay muchas preguntas por hacerse y las escuelas, el lugar donde todos somos iguales, donde todos debiéramos ser iguales, es el lugar para hacerse esas preguntas. La educación pública, de la que ha formado nuestra República, tiene que seguir creciendo y seguir fortaleciéndose. Yo desde acá, desde Juan Fernández, desde la Escuela y Liceo Público de Juan Fernández, le doy el inicio oficial al Año Escolar con un tremendo orgullo por lo realizado, con una tremenda motivación por los desafíos que vienen y con la alegría de que la política se dignifica cuando cumple sus promesas, pensando en los niños y en las niñas, a quienes les debemos todo nuestro trabajo. Muchísimas gracias a todos y a todas, un honor estar con ustedes acá.