Permítanme comenzar con una cita, es una cita reciente de una de las dirigentas que acaba de hablar: “Hoy no sólo recibimos las llaves, sino también felicidad y dignidad”. Los quiero invitar a que por un segundo miren allá, a esa niña que se está tirando en el resbalín, a los chicos que están jugando, a la comunidad que se genera. Porque efectivamente esto no es sólo una casa, esto no son solamente los metros cuadrados. Este no es el lugar donde exclusivamente van a estar cada uno de los núcleos familiares. Esto es comunidad.
Para mí es muy significativo poder estar con ustedes acá, junto a todas las autoridades regionales, con 276 familias que hoy día cumplen el sueño de la casa propia, de la casa digna, de formar una comunidad con quienes estuvieron luchando durante tanto tiempo para acceder a este sueño. Y esto es gracias al Plan de Emergencia Habitacional. Detrás de cada conjunto habitacional que entregamos hay una parte de historia que muchas veces pasa desapercibida. Por eso, yo me alegro mucho también del homenaje que se hace a todas las personas que fueron parte de este proyecto. Desde la empresa, desde la asistente social, desde las dirigentas.
Noten ustedes que también la mayoría de quienes recibieron hoy día una llave son mujeres, muchas de ellas mujeres solteras. Mujeres que el padre abandonó. Ley Papito Corazón. Y a esas mujeres luchadoras les digo que se lo merecen, que sus hijas, sus hijos, tienen derecho a tener un espacio con ustedes. También a las personas cuidadoras.
Porque si hay otra característica que tienen estas casas es que son casas inclusivas. A las familias con niños o niñas con TEA. A las familias con algún familiar que tiene algún tipo de discapacidad. Visitábamos una casa donde una persona tiene enfermedad de Huntington, que están acá con nosotros y que estaban felices también porque la casa cumple con los requerimientos adecuados. Entonces, no es solamente material de infraestructura, son historias.
Son historias donde ustedes van a construir sus recuerdos, donde van a construir amistades, donde van a proyectar las esperanzas de un futuro mejor, que parte también hoy. Que se logre esto no es de la nada, requiere que haya mucha gente trabajando. Yo destaco ahí a nuestro ministro Carlos Montes, que se la ha jugado firme durante estos 4 años para lograr sacar adelante el Plan de Emergencia Habitacional. Les pido un aplauso para él, porque ha sido ha sido una persona que estoy seguro que sin él no se mueve esta máquina. A las empresas que han estado a la altura, porque me ha tocado ver muchos lugares donde las empresas quiebran o dejan las cosas a la mitad y no se imaginen la frustración que significa eso para las familias.
Por eso, a los representantes de la empresa, acá también tremendamente importante. A las autoridades comunales que son las que nos dicen dónde, cómo y que se van a preocupar después de que estén todas las necesidades básicas. Alcalde, acá hay algo tremendamente importante, por ejemplo, la locomoción, la basura. Todas esas cosas que son súper importantes. Me mencionaba usted la seguridad, me decían que hay algún problema al interior de la institución de Carabineros, de coordinación, digo.
Vamos a ver si es que eso es posible destrabarlo, pero son muchas las cosas que se mueven. Y a la gente que fue a hablar por ustedes, a sus representantes. Por eso, haber destapado el lienzo para que el nombre de una de las calles troncales de esta población sea el de Mercedes Bulnes –diputada, compañera y luchadora por los derechos humanos– es para mí un tremendo honor. Y están aquí nuestros diputados Celedón, nuestro diputado Guzmán también, que los van a acompañar durante los próximos 4 años también en esta tremenda tarea, y el gobernador, por cierto, Pedro Pablo Álvarez Salamanca, que también tiene un rol importante que jugar. Estimados y estimadas, acá en la Región del Maule, hace un año, cumplimos la meta que nos habíamos impuesto del Plan de Emergencia Habitacional.
Delegado, seremi, al Serviu, tremendo trabajo. Porque cuando entregamos el condominio Puertas del Lircay en la comuna de Talca, ya habíamos cumplido la meta que nos habíamos impuesto. Hoy estamos llegando al 152%, superando con creces lo que nos habíamos comprometido al comienzo de nuestro mandato. Este Plan de Emergencia Habitacional se ha preocupado de entregar viviendas según las necesidades de cada familia, como las viviendas que he podido recorrer en diferentes lugares de Chile, acá en la misma comuna en Talca o en San Javier. También en lugares tan alejados como Timaukel, Punta Arenas, en Arica, en Copiapó.
Hace poquito en Isla de Pascua en donde entregamos viviendas con pertinencia territorial, que no se construían hace más de 10 años. Y este conjunto habitacional representa un avance concreto además en inclusión, que en el futuro va a incorporar un Centro de Cuidados que va a fortalecer aún más la responsabilidad comunitaria. Porque los cuidados –y en eso se basa el proyecto de Chile Cuida que logramos aprobar en el parlamento y que queremos que sea el cuarto pilar de la seguridad social junto con las pensiones, la educación y la salud– el Sistema de Cuidados tiene que implicar que el cuidado a niños, niñas, a personas con alguna enfermedad, a personas adultas mayores, no dependa solamente de las mujeres. Hoy día, los cuidados los llevan principalmente adelante a las mujeres. Tenemos que avanzar en corresponsabilidad, en reconocimiento, en valorización, en que los cuidados sean comunitarios.
Por eso es tan importante tener también espacios comunes. Cuiden su plaza, preocúpense ustedes de que la plaza se cuide. Los invito a estar organizados. Yo no sé si todos los que están aquí presentes se conocen, pero les sugiero que hagan un tremendo asado. Que hagan un tremendo asado, una completada, un bailongo, que celebren y hagan brindis para conocerse, para que se junten pares improbables.
¿Le ponemos hora? A las 7 de la tarde. Porque en la medida en que se conocen, pasa algo que también es muy virtuoso, el barrio es más seguro, se genera confianza. Hoy día, por las características del mundo en que vivimos, todas las casas tienen rejas. Está bien, pero detrás de esas rejas hay vecinos, hay historia.
De repente como era tradición antes que faltaba la tacita de azúcar, podemos ir a pedirle a la casa al lado o a la de más al lado. Pero no solamente cuando falta la tacita de azúcar, cuando necesito que me cuiden a alguien por un tiempo, cuando necesito ayuda en una tarea, cuando –ojalá no sea así– tengamos algún evento vinculado a delincuencia. Es importante que se organicen, que en las juntas de vecinos participen diversas generaciones. Hago un llamado a los jóvenes, a las dirigentes, a no soltar aquello, porque es la organización popular, es la organización de los barrios la que permite tener una mejor vida en comunidad. El derecho a la vivienda no es sólo entregar una llave, es –como bien decían las dirigentes– asegurar condiciones de vida dignas, sostenibles y acordes a las diversas trayectorias de las familias.
Que esta plaza esté llena, llena siempre de niños, de personas mayores jugando, que haya primeros besos que se den por aquí, que haya campeonatos en esa cancha. Que ojalá este sea un espacio, insisto, mucho más que una casa encerrada entre las cuatro paredes, sino una comunidad. Estamos llegando al fin de nuestro mandato. Nos quedan, hoy día es miércoles, nos quedan 2 semanas. Nosotros hemos dicho que vamos a trabajar hasta el último día y uno de los objetivos que nos hemos puesto antes de terminar nuestro mandato es dar cumplimiento justamente a la meta del Plan de Emergencia Habitacional, de entregar 260 mil soluciones habitacionales.
Permítanme anticiparme, porque ya hemos visto cómo las críticas por cualquier cosa –incluso inventos– están a la orden del día, de lo que van a decir. Va a haber algunos parlamentarios de la oposición que van a decir que estas cifras no son ciertas porque heredamos 100 mil viviendas del gobierno anterior que estaban en construcción. Yo no sé qué pretenden. Si es que les hubiese gustado que esas viviendas las dejáramos tiradas y las destruyéramos y empezáramos a construir de nuevo. Yo les digo con mucho orgullo que la política habitacional en Chile es una política de Estado y que el gobierno del expresidente Sebastián Piñera nos dejó no 100 (mil), 118 mil viviendas en proceso de construcción.
Que nosotros vamos a haber entregado más de 260 mil viviendas y que además le vamos a dejar al futuro gobierno más de 150 mil viviendas en construcción. Porque así se hace Chile. No pensando en quién se saca la foto. No pensando en el político que gana un voto o un punto en las encuestas la próxima semana, sino pensando en cómo nuestro pueblo vive mejor. A eso nos dedicamos, para eso estamos, a ustedes nos debemos.
Muchísimas gracias, un honor estar con ustedes hoy día acá.